Trastornos de inmunodeficiencia en perros

Trastornos de inmunodeficiencia en perros

Trastornos de inmunodeficiencia en perros
 

El sistema inmunológico es una colección de procesos biológicos que protegen contra las enfermedades al identificar y matar a los patógenos invasores, así como a las células tumorales. Funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, protegiendo contra organismos invasores e infecciones, detectando una amplia variedad de agentes invasores, incluyendo bacterias, virus y gusanos parásitos. Una característica clave de la función del sistema inmunológico es que es capaz de distinguir los organismos invasores de las propias células y tejidos del cuerpo.

 

Los trastornos de inmunodeficiencia primaria implican una respuesta inmunitaria debilitada cuando es necesario. Los trastornos de inmunodeficiencia primaria se ven debido a defectos hereditarios en el sistema inmunológico, mientras que los trastornos de inmunodeficiencia secundaria son causados ​​por alguna otra enfermedad primaria.

 

Las razas predispuestas a los trastornos de inmunodeficiencia primaria incluyen perros de caza, cardigan galés, Jack Russell terriers, beagles, pastores alemanes, chinos shar-pei, doberman pinscher, enanos Weimaraners, gris collies y setter irlandeses.

 

Síntomas y tipos
 

Propensas a infecciones recurrentes y respuesta fallida a terapias con antibióticos convencionales
Letargo
Falta de apetito (anorexia)
Varias infecciones de la piel.
Crecimiento pobre (sello)
Enfermedades post vacunación.
Otros síntomas relacionados con infecciones.
 

Causas
 

Los trastornos de inmunodeficiencia son un trastorno congénito; es decir, los perros nacen con ellos.

 

Diagnóstico
 

Deberá dar un historial completo de la salud de su perro, incluida la aparición y la naturaleza de los síntomas, a su veterinario. Luego realizará un examen físico completo, un perfil bioquímico, un análisis de orina y un hemograma completo (CSC), cuyos resultados pueden revelar diversas anomalías celulares o indicios de infecciones. Hay pruebas más específicas disponibles para una evaluación más detallada del sistema inmunológico, y puede ser empleada por el veterinario con su consentimiento. Por ejemplo, él o ella puede tomar una muestra de médula ósea de su perro para su evaluación.