Nistagmo en perros

Nistagmo en perros

Nistagmo en perros
 

El nistagmo es una condición definida por la oscilación involuntaria y rítmica de los globos oculares; es decir, los ojos se mueven involuntariamente o se balancean hacia adelante y hacia atrás. El nistagmo puede ocurrir tanto en perros como en gatos y es un signo característico de un problema en el sistema nervioso del animal.

 

Síntomas y tipos
 

Hay dos tipos de nistagmo: nistagmo de sacudida y nistagmo pendular. El nistagmo Jerk se caracteriza por movimientos lentos de los ojos en una dirección con una fase de corrección rápida en la dirección opuesta, mientras que el nistagmo pendular se caracteriza por pequeñas oscilaciones de los ojos sin ningún movimiento que sea distintivamente más lento o más rápido que el otro. De estos dos tipos, el nistagmo brusco es más frecuente en los perros. Otros signos comunes asociados con el nistagmo incluyen la inclinación de la cabeza y los círculos.

 

Causas
 

Hay una variedad de causas que pueden llevar al nistagmo, muchas de las cuales se derivan de una enfermedad vestibular periférica o vestibular central. Algunas veces llamado sistema de equilibrio, el sistema vestibular es el sistema sensorial responsable de mantener el equilibrio adecuado de la cabeza y el cuerpo.

 

Las enfermedades vestibulares periféricas que pueden llevar al nistagmo incluyen hipotiroidismo, lesiones traumáticas (como las que se adquieren en un accidente automovilístico) y tumores neoplásicos. Los trastornos vestibulares centrales que causan nistagmo incluyen tumores, deficiencia de tiamina, infecciones virales (como el moquillo canino) y la consiguiente inflamación, ataques cardíacos, hemorragias en el corazón y exposición a toxinas (como el plomo).

 

Diagnóstico
 

El nistagmo a menudo se diagnostica a través de un análisis del líquido cefalorraquídeo, que también puede revelar una inflamación asociada con el trastorno. Las imágenes cerebrales (por ejemplo, una tomografía computarizada) son otro procedimiento de diagnóstico que se utiliza para identificar anomalías cerebrales. De lo contrario, su veterinario puede realizar análisis de orina y cultivos bacterianos y pruebas serológicas para detectar agentes infecciosos en el cuerpo.