Siringmyelia y malformación de Chiari en perros

Siringmyelia y malformación de Chiari en perros

Siringmyelia y malformación de Chiari en perros
 

La malformación de tipo Chiari es una enfermedad en la que uno de los espacios huecos en el cráneo permanece estrecho o pequeño y no crece en tamaño. Esto hace que las partes del cerebro que rodean esta área se desplacen hacia la abertura en la base del cráneo a través de la cual pasa la médula espinal. Debido a una protuberancia de partes del cerebro en esta abertura, se obstruye el flujo normal de líquido cefalorraquídeo (LCR).

 

Una de las consecuencias de esta obstrucción es un trastorno llamado siringomielia, el desarrollo de cavidades llenas de líquido, o quistes, dentro de la médula espinal. Estos trastornos pueden desarrollarse debido a problemas de salud subyacentes, pero también se ha encontrado que existen vínculos hereditarios en algunas razas. Las razas de juguetes, incluidos los Cavalier King Charles Spaniels, King Charles Spaniels y Brussel Griffons, tienen un mayor riesgo de desarrollar esta condición. Esta condición también se ha reportado en Staffordshire bull terriers.

 

Síntomas y tipos
 

Llorar durante la defecación o cambios posturales.
Angustia durante los momentos de excitación normal.
Dolor intermitente (más severo en la noche)
Sensible al tacto en las áreas del hombro, cuello, oreja y esternón
Rascarse o patearse en el hombro, la oreja, el cuello o el esternón
El rasguño es más pronunciado al caminar y puede ser provocado por el cuello del cuello o por la excitación.
Presionar la cabeza debido al dolor de cabeza
Dolor de cuello
Caminata descoordinada, mareo aparente, movimientos oculares temblorosos
Debilidad, fatiga muscular.
Letargo, pérdida de conciencia.
 

Causas
 

Aunque la siringomielia generalmente se hereda, también puede desarrollarse junto con afecciones que conducen a obstrucciones del flujo del líquido cefalorraquídeo (LCR), como tumores.

 

Diagnóstico
 

Su veterinario llevará a cabo un examen físico completo después de obtener de usted un historial detallado y un historial médico. Deberá proporcionar a su veterinario una descripción detallada de la aparición de los síntomas de su perro y los tipos de síntomas que su perro ha experimentado. Cuanta más información tenga su médico desde el principio, más rápido podrá comenzar el tratamiento. Y debido a que esta es una condición grave que requiere tratamiento inmediato, deberá estar lo más consciente posible de los detalles.

 

Los resultados de los resultados de laboratorio de rutina, incluido el hemograma completo, el perfil bioquímico, los electrolitos y el análisis de orina a menudo se encuentran normales en los pacientes afectados. Debido a la ubicación del dolor, será necesaria una imagen diagnóstica. Las radiografías del cráneo del cerebro pueden mostrar anomalías relacionadas con esta afección, pero la resonancia magnética (IRM) es la herramienta de imagen elegida para un diagnóstico confirmatorio, ya que brinda una imagen mucho más clara del interior del cráneo. Los resultados de la MRI pueden mostrar una protuberancia anormal de partes del cerebro en el paso de la médula espinal y otras anomalías relacionadas, o pueden mostrar la presencia de un quiste o tumor.

 

Su veterinario también puede tomar una muestra del líquido cefalorraquídeo que baña el cerebro y la médula espinal para evaluar la presión del líquido.