Enfermedad zoonótica bacteriana en perros

Enfermedad zoonótica bacteriana en perros

Enfermedad zoonótica bacteriana en perros
 

La enfermedad de la fiebre Q es causada por la Coxiella burnetii, una bacteria patógena que es estructuralmente similar a la bacteria Rickettsia pero genéticamente diferente.

 

Un perro se infectará más comúnmente con el organismo si ingiere fluidos corporales infectados (es decir, orina, heces, leche, descargas), tejidos o carcasas enfermas (por ejemplo, las del ganado bovino, ovino o caprino). Las bacterias también pueden ser transportadas por el aire y son transmisibles a través de pulgas o piojos, que llevan C. burnetii en su forma parasitaria.

 

La fiebre Q es un endémico mundial, que afecta a gatos y perros de cualquier edad, sexo o raza, y como enfermedad zoonótica, es transmisible a los humanos. Se debe tener cuidado al tratar con fluidos corporales, órganos y / o material tisular de cualquier animal, particularmente animales de granja. Deshágase de todos los restos de nacimiento adecuadamente y alimente a su perro con productos pasteurizados únicamente.

 

Si desea obtener más información sobre cómo afecta esta enfermedad a los gatos, visite esta página en la biblioteca de salud de petMD.

 

Síntomas y tipos
 

Se cree que los pulmones son el principal portal de entrada en la circulación sistémica. C. burnetii luego se replicará en el revestimiento del órgano, causando vasculitis generalizada. La inflamación de los vasos sanguíneos del perro provocará la muerte de sus células sanguíneas y la hemorragia de los pulmones, el hígado y el sistema nervioso central.

 

Una vez que el perro ha contraído la enfermedad, puede mostrar algunos de los siguientes síntomas:

 

Fiebre
Letargo
Anorexia
Depresión
Incoordinación
Convulsiones
Aborto involuntario (no común en perros)
 

Los tipos de síntomas que muestra su perro y la gravedad de la fiebre Q dependerán en última instancia de la cepa particular del organismo con el que está infectado su perro. A menudo, los animales con C. burnetii sufrirán un período de latencia (inactividad). Sin embargo, durante el proceso de nacimiento, la bacteria puede reactivarse, lo que da como resultado que grandes cantidades de bacterias entren en la placenta y los fluidos corporales del huésped, la orina, las heces y la leche.

 

Causas
 

Exposición a animales infectados con C. burnetii (especialmente los recién nacidos), garrapatas, pulgas y piojos.

 

Diagnóstico
 

Proporcionar una historia detallada de la salud de su perro y de su estilo de vida previo al inicio de los síntomas ayudará a su veterinario en el diagnóstico.

 

Su veterinario llevará a cabo un perfil completo de sangre en su perro, incluido un perfil químico de sangre, un hemograma completo y un análisis de orina. Una vez recolectado, el suero sanguíneo del perro se refrigerará para ayudar a identificar el tipo de organismo. El veterinario también recolectará una muestra de tejido (por ejemplo, de la placenta) y la refrigerará para su uso posterior como inoculante.