Torsión Del Lóbulo Pulmonar En Perros

Torsión Del Lóbulo Pulmonar En Perros

Torsión Del Lóbulo Pulmonar En Perros
 

La torsión o torsión del lóbulo pulmonar ocasiona la obstrucción de los bronquios y vasos del perro, incluidas las venas y las arterias. La obstrucción de los vasos sanguíneos hace que el lóbulo pulmonar se llene de sangre, lo que resulta en necrosis y muerte del tejido pulmonar afectado. Esto puede llevar a muchas complicaciones, como toser sangre, taquicardia o shock.

 

Los perros machos tienen un mayor riesgo de torsión del lóbulo pulmonar que las hembras, ya que son grandes, de pecho profundo. Sin embargo, los perros pequeños como los pug (especialmente los menores de cuatro años) también están en riesgo, la mayoría de las veces con la forma espontánea de torsión del lóbulo pulmonar.

 

Síntomas y tipos
 

Dolor
Fiebre
Letargo
Pérdida del apetito (anorexia)
Tos (a veces con sangre)
Dificultad para respirar, especialmente cuando está acostado (ortopenea)
Aumento de la tasa de respiración.
Tosiendo sangre
Aumento de la frecuencia cardíaca.
Membranas mucosas pálidas o azuladas (cianosis)
Choque
 

Causas
 

La torsión del lóbulo pulmonar se encuentra de forma inconsistente con afecciones preexistentes, como traumatismo, neoplasia y quilotórax. Sin embargo, también ocurre espontáneamente, debido a una cirugía torácica o diafragmática, o, en ocasiones, debido a una causa desconocida (idiopática).

 

Diagnóstico
 

Deberá dar un historial completo de la salud de su perro, incluida la aparición y la naturaleza de los síntomas, a su veterinario. Luego realizará un examen físico completo, así como un perfil bioquímico, un análisis de orina y un hemograma completo (CSC). Estas pruebas pueden revelar información valiosa para el diagnóstico inicial y pueden mostrar signos de infección, anemia. También revelará el nivel de respuesta inmune de su perro. Si el número de glóbulos blancos es anormalmente más bajo que el rango mínimo normal, el pronóstico es muy malo.

 

 

El veterinario de su perro puede decidir tomar una pequeña muestra del líquido acumulado para una evaluación adicional, mientras que los estudios de ultrasonido, tomografía computarizada y radiografía a menudo revelan más detalles sobre el problema. La pérdida de la arquitectura normal y los vasos sanguíneos, junto con la opacificación del pulmón afectado, generalmente se observan en una radiografía.

 

En algunos casos, se requiere cirugía para un diagnóstico y tratamiento definitivos.