La toxicidad del plomo en los perros

La toxicidad del plomo en los perros

La toxicidad del plomo en los perros
 

La intoxicación por plomo (toxicidad), una condición en la cual los niveles de plomo metálico se encuentran en la sangre, puede afectar tanto a los humanos como a los perros a través de la exposición repentina (aguda) y prolongada (crónica) al metal. A través de la capacidad de sustituirse por el calcio y el zinc (ambos minerales importantes para las funciones celulares normales), el plomo daña la célula y afecta los procesos biológicos normales.

 

Si bien se observa una gran cantidad de casos de envenenamiento por plomo durante los meses más cálidos del año, existe una gran variedad de fuentes de plomo, muchas de las cuales varían entre diferentes ubicaciones geográficas y ecológicas. Las casas y edificios más antiguos, por ejemplo, son fuentes comunes de envenenamiento por plomo, ya que pueden estar llenas de polvo de plomo o astillas de pintura con plomo.

 

La intoxicación por plomo es más común en animales jóvenes y en perros que viven en áreas pobres. Sin embargo, los gatos también sucumben a la intoxicación por plomo.

 

Síntomas y tipos
 

Los síntomas de envenenamiento por plomo se relacionan principalmente con el sistema gastrointestinal (GI) y el sistema nervioso central (SNC). Los sistemas GI, por ejemplo, se observan con exposición crónica y de bajo nivel, mientras que los síntomas del SNC son más comunes en la exposición aguda en animales jóvenes. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

 

Vómito
Diarrea
Letargo
Poco apetito
Dolor abdominal
Regurgitación (debido a megaesófago)
Debilidad
Histeria, ansiedad extrema
Convulsiones
Ceguera
 

Causas
 

La ingestión de fuentes de plomo puede incluir virutas de pintura, baterías de automóviles, soldaduras, material de plomería, material lubricante, lámina de plomo, pelotas de golf o cualquier otro material que contenga plomo.
Uso de utensilios de cerámica o agua de cerámica mal esmaltados.
Agua contaminada con plomo
 

Diagnóstico
 

Deberá proporcionar un historial completo de la salud de su perro antes del inicio de los síntomas, incluido un historial de cualquier contacto con material que contenga plomo, si es posible. Después de registrar el historial de su perro, su veterinario realizará un examen físico completo. Las pruebas de laboratorio incluirán hemograma completo, perfil bioquímico y análisis de orina, cuyos resultados pueden revelar información valiosa para el diagnóstico inicial.

 

Los análisis de sangre pueden revelar glóbulos rojos de tamaño desigual (anisocitosis), glóbulos rojos de forma anormal (poiquilocitosis), variaciones en la coloración de los glóbulos rojos (policromasia, hipocromasia) y un mayor número de neutrófilos (tipo de glóbulos blancos). Los resultados del análisis de orina a menudo no son específicos y, en algunos pacientes, se pueden observar concentraciones anormales de glucosa en la orina.

 

Si su perro muestra todas las apariencias de envenenamiento por plomo, su médico utilizará pruebas más específicas disponibles que ayudarán a su veterinario a determinar los niveles de plomo en la sangre y en los tejidos corporales.