Disautonomia canina

Disautonomia canina

Disautonomia canina
 

La disautonomía se caracteriza por un mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo (SNA), el sistema que controla el ritmo cardíaco, la respiración, la digestión, la micción, la salivación, la transpiración, la dilatación de la pupila, la presión arterial, las contracciones intestinales, la acticidad glandular y la despertar físico. Las funciones corporales que ocurren dentro de la ANS se realizan en gran medida sin pensamiento consciente, con la excepción de la respiración, que funciona en coordinación con el pensamiento consciente. Esta condición también se conoce como síndrome de Key-Gaskell.

 

Esta es una condición rara, pero cuando ocurre, tiende a afectar a los perros que son jóvenes, pero más allá de la edad de los cachorros, y los deambulaciones libres, los dioses rurales tienden a tener un mayor riesgo de adquirir el trastorno. De lo contrario, no hay ningún género o edad que esté específicamente afectado. Existe cierta correlación geográfica relacionada con la disautonomía canina, con incidencias más altas en el medio oeste, Misuri, Oklahoma y Kansas. Sin embargo, los casos han sido reportados a lo largo de los Estados Unidos.

 

El tratamiento se basa en los síntomas primarios y se guarda el pronóstico de recuperación.

 

Síntomas y tipos
 

Los síntomas agudos se desarrollan típicamente en tres o cuatro días
Pupilas dilatadas que no responden
Falta de producción de lágrimas
Miedo / evitación de la luz (fotofobia)
Elevación del tercer párpado (protrusión del tercer párpado)
Vómito
Regurgitación
Anorexia y pérdida de peso.
Goteo de orina (poliuria)
Esforzarse para orinar
Pérdida del tono del esfínter anal.
Diarrea
Estreñimiento en algunos casos.
Vejiga distendida, fácil de expresar.
Posible dolor abdominal
Disnea (dificultad para respirar)
Nariz seca y membranas mucosas.
Tosiendo
Secreción nasal
Depresión
Pérdida de los reflejos espinales.
Pérdida muscular
Posible debilidad
 

Causas
 

La causa es desconocida.

 

 

 

Diagnóstico
 

Su veterinario realizará un examen físico completo en su perro. Deberá proporcionar un historial completo de la salud de su perro, el inicio de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber conducido a esta afección. La historia que proporcione puede darle a su veterinario pistas sobre qué órganos están siendo afectados por esta condición.

 

Las radiografías mostrarán megaesófago (agrandamiento del esófago), asas intestinales distendidas sin peristalsis (la contracción normal de los músculos intestinales) y una vejiga urinaria distendida. La pérdida del control nervioso en el iris del ojo hará que sea hipersensible a los fármacos colinérgicos, lo que afectará el tiempo de respuesta para que el iris del ojo se contraiga. Un perro que no está afectado con Key-Gaskell tendrá un tiempo de respuesta normal de 30 minutos, y un perro que está afectado con esta condición tendrá una reacción de constricción de la pupila anormalmente rápida.

 

Se administrará una prueba de desafío con atropina para evaluar la respuesta del corazón: un perro sano tendrá un aumento en la actividad cardíaca (taquicardia) en respuesta a la atropina, donde un perro afectado con Key-Gaskell no tendrá un aumento en la frecuencia cardíaca.

 

Se pueden administrar inyecciones de histamina para detectar la pérdida simpática de la función capilar. Si hay una pérdida de la función capilar, no habrá una respuesta reactiva visible en la piel, o un ronquido, pero no una llamarada en la piel. Estas pruebas ayudarán a su veterinario a realizar una evaluación competitiva de la capacidad del sistema nervioso autónomo (compuesto por el sistema nervioso simpático y parasimpático) para funcionar de manera saludable.