la infertilidad en perros machos

la infertilidad en perros machos

Si bien la infertilidad no es común en los perros machos, sí sucede. Es posible que el perro no pueda aparearse, o si ocurre el apareamiento, la fertilización no ocurre como se espera. Si el perno parece infértil, las causas más comunes se deben a una lesión o infección. También puede producirse por un cambio hormonal repentino.

 

Síntomas y tipos
 

Un tamaño de camada menor al esperado puede ser un indicio de un problema de fertilidad en un macho que se ha apareado, al igual que las tasas de concepción que están por debajo de lo esperado. La infertilidad se debe a veces a anomalías de los espermatozoides, como la deformación de los espermatozoides y una pequeña producción en el esperma. Si esto ocurre, se recomienda visitar a un veterinario para un diagnóstico. El tratamiento no es fácil, pero la fertilidad a menudo se puede restaurar.

 

Si el perro no está interesado en aparearse, es muy probable que la causa sea un problema hormonal. Además, algunos perros experimentarán una producción reducida de esperma a medida que crecen.

 

Causas
 

Edad del perro: puede ser demasiado joven o demasiado viejo
Lesiones
Enfermedad
Las drogas
Defectos físicos: no se puede montar debido a la artritis o algún otro problema
Incapaz de eyacular
Incapaz de eyacular en la hembra.
Las anomalías congénitas son poco frecuentes pero ocurren, particularmente en ciertas razas
El conteo de esperma es bajo
Degeneración de los testículos.
 
Diagnóstico
 

Su veterinario querrá un historial médico de su perro, así como un historial de apareamientos. Se realizará un examen de la anatomía reproductiva y de la próstata. El veterinario querrá realizar pruebas para detectar infecciones de la próstata y tumores en los testículos.

 

El semen también será recogido y examinado. Es importante saber que un perro que es demasiado joven puede no ser capaz de producir suficiente esperma para impregnar a una hembra fértil. Además, los perros jóvenes a veces tienen problemas porque carecen de experiencia o su deseo sexual puede estar poco desarrollado.

 

 

En un perro que tiene más de ocho años, se analizará el esperma para asegurarse de que haya suficiente esperma vivo disponible para un apareamiento exitoso. La prueba para el esperma vivo es particularmente importante si el apareamiento no ha tenido lugar durante seis meses o más. Sin embargo, hay veces en que el esperma muerto está bloqueando el tracto y en este caso se debe realizar una segunda prueba. Si la libido es el problema, se tomarán los recuentos de hormonas.

 

A continuación, el veterinario le preguntará acerca de las camadas anteriores que su perro engendró. Un tamaño de camada inusualmente pequeño para la raza particular de su mascota es un indicador de una fertilidad reducida. Esto indicará un recuento alto de espermatozoides anormales o un recuento bajo de producción de esperma normal. El veterinario también querrá saber cuánto tiempo ha pasado desde la última camada.

 

Finalmente, el veterinario estará interesado en las perras con las que su perro se ha apareado. Esto es para descartar problemas con la perra. La edad de la perra y su estado físico serán información importante, por lo que debe recopilar esa información antes de que su veterinario realice un examen exhaustivo de su perro. También es importante informarles si la perra está relacionada genéticamente con su perro.