Colesteatoma en perros

Colesteatoma en perros

Colesteatoma en perros
 

Los perros tienen un canal auditivo en forma de "L". En el extremo inferior de la "L" está el tímpano (membrana timpánica), y detrás del tímpano está el oído medio. Cuando la oreja se infecta, generalmente solo se afecta la porción externa en forma de "L" de la oreja, una afección denominada otitis externa. A veces, el oído medio también se infecta, en una condición conocida como otitis media. Las infecciones del oído medio pueden ocurrir si el tímpano se rompe o si una infección del oído externo se prolonga durante mucho tiempo. Cuando las infecciones del oído medio se prolongan durante mucho tiempo, una de las complicaciones que puede seguir es la formación de un quiste (saco lleno de líquido) cerca del tímpano. Este quiste se llama colesteatoma.

 

Síntomas y tipos
 

Infección en uno o ambos oídos, presente durante mucho tiempo (crónica)
Sacudiendo mucho la cabeza
Patear o rascarse las orejas
Dolor al comer
Dolor al bostezar
Dolor cuando se manipulan las mandíbulas.
En raras ocasiones, la cabeza se inclina hacia un lado o dificultad para caminar
En raras ocasiones, sordera o disminución de la audición.
 

Causas
 

Las infecciones de oído que están presentes durante mucho tiempo, a veces más de un año, son la causa más común de colesteatomas en perros. Se ha informado que todas las razas y edades de los perros contraen colesteatomas, aunque algunas razas pueden tener ciertas características físicas que los predisponen a problemas de oído.

 

Infección en el oído
Ácaros de oído
Cuerpos extraños (por ejemplo, aristas de hierba)
Uso excesivo de agentes de limpieza o hisopos en los canales auditivos
Factores predisponentes
Razas con canales auditivos estrechos y / o orejas excesivamente plegadas
Exceso de vello en el canal auditivo.
 

Diagnóstico
 

Deberá proporcionar un historial completo de la salud de su perro, el inicio de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber conducido a esta afección. Su veterinario utilizará una herramienta de diagnóstico llamada otoscopio, un instrumento con una luz y un cono en un extremo que está diseñado para examinar el oído. Esto ayudará a su veterinario a identificar cualquier tipo de material o presencia de secreción en el canal auditivo de su perro, así como a determinar qué tan inflamado está el canal auditivo. Su veterinario también estará buscando cualquier daño en el tímpano. A menudo, en el caso de una infección de oído a largo plazo, su veterinario no podrá ver el tímpano debido a la inflamación y secreción en el canal auditivo. Se tomará una muestra del material en los oídos de su perro para el cultivo para determinar qué bacterias pueden estar causando la infección del oído de su perro. Su veterinario también ordenará imágenes de rayos X de la cabeza de su perro. Estas radiografías le permitirán a su veterinario mirar la parte media de la oreja (detrás del tímpano) que no se puede ver con un otoscopio. Los rayos X también ayudarán a identificar qué parte del oído está involucrado y si también está involucrada la mandíbula. Su veterinario también puede ordenar una tomografía computarizada (TC) si las radiografías no brindan suficiente información para confirmar un diagnóstico. Una tomografía computarizada brindará información muy detallada sobre la cantidad de orejas de su perro involucrada en la infección. Esto ayudará a su veterinario a decidir cuál será la mejor terapia para su perro.