El envenenamiento por anticongelante de etileglicol en perros

El envenenamiento por anticongelante de etileglicol en perros

El envenenamiento por anticongelante es una de las formas más comunes de envenenamiento en animales pequeños, y esto se debe a que es muy común en los hogares. El envenenamiento por anticongelante suele ocurrir cuando el anticongelante gotea del radiador de un automóvil, donde se lama del suelo y es ingerido por una mascota. Su perro también puede entrar en contacto con anticongelante que se ha agregado a la taza del inodoro. Esto ocurre en hogares donde los residentes usarán anticongelante durante los meses fríos para "invernar" sus tuberías. Incluso si no realiza esta acción en su propia casa, es algo que debe tener en cuenta cuando visite otras casas o cuando esté de vacaciones en una residencia de invierno.

 

Es la toxina etilenglicol la que hace que el anticongelante sea letal. Debido a esto, los perros consumirán grandes cantidades de etilenglicol antes de ser rechazados por su retrogusto. Para ese entonces será demasiado tarde. No se necesita una cantidad significativa de etilenglicol para causar daños fatales al sistema; Menos de tres onzas (o 88 ml) de anticongelante es suficiente para envenenar a un perro de tamaño mediano. La intoxicación con anticongelante afecta el cerebro, el hígado y los riñones.

 

El etilenglicol también se encuentra en el refrigerante del motor y en los líquidos de frenos hidráulicos.

 

Los síntomas
 

Algunos signos comunes de envenenamiento por anticongelante en perros y gatos incluyen:

 

Comportamiento borracho
Euforia / Delirio
Movimiento tambaleante, descoordinado
Náuseas vómitos
Micción excesiva
Diarrea
Latidos rápidos
Depresión
Debilidad
Convulsiones / Convulsiones / Temblores sacudidos
Desmayo
Coma
 

Diagnóstico
 

Su veterinario realizará un examen físico completo a su mascota, teniendo en cuenta los antecedentes de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber precipitado esta condición. Se realizará un perfil completo de sangre, incluido un perfil químico de sangre y un análisis de orina. Su veterinario querrá examinar el vómito o las heces, si es posible, ya que puede ayudar al veterinario a diagnosticar el tipo de envenenamiento y acelerar el tratamiento de su perro. El tratamiento también se basará en el historial médico presentado por usted, por lo que deberá ser lo más detallado posible.

 
Tratamiento
 

Para primeros auxilios inmediatos, y solo si está seguro de que su perro ha ingerido anticongelante, intente inducir el vómito dándole a su perro una solución simple de peróxido de hidrógeno: una cucharadita por cada cinco libras de peso corporal, con no más de tres cucharadas en una vez. Este método solo debe usarse si la toxina se ha ingerido en las dos horas previas, y solo debe administrarse tres veces, separadas a intervalos de 10 minutos. Si su mascota no ha vomitado después de la tercera dosis, deje de darle la solución de peróxido de hidrógeno y busque atención veterinaria inmediata.

 

Es posible que desee llamar a su veterinario antes de intentar inducir el vómito, ya que puede ser peligroso con algunas toxinas; algunos venenos harán más daño si regresan a través del esófago que cuando bajaron. No use nada más fuerte que el peróxido de hidrógeno sin el consentimiento de su veterinario, y no induzca el vómito a menos que esté absolutamente seguro de lo que su perro ha ingerido. Además, si su mascota ya ha vomitado, no intente forzar más vómitos.

 

Una última palabra: no induzca el vómito si su perro está inconsciente, tiene problemas para respirar o muestra signos de angustia grave o shock. Ya sea que su mascota vomite o no, después de la atención inicial, debe acudir de inmediato a un centro veterinario. Su veterinario podrá administrar de forma segura antídotos contra el veneno, como el carbón activado para evitar una mayor absorción de la toxina, y el 4-metilpirazol, que puede tratar la intoxicación con anticongelante de manera muy eficaz si se administra poco después del consumo de anticongelante. Es posible que su perro deba ser mantenido en cuidados intensivos para prevenir la insuficiencia renal.

 

Vida y gestión
 

Los perros que han consumido anticongelante en cantidades muy pequeñas pueden sobrevivir, pero desarrollarán insuficiencia renal a los pocos días de la ingestión. Desafortunadamente, la muerte debida a daño renal es común entre los animales que han sido envenenados por anticongelante.

 

Prevención
 

El envenenamiento por anticongelante se puede evitar fácilmente siguiendo unas simples precauciones:

 

Mantenga los recipientes anticongelantes bien cerrados y almacenados fuera del alcance de las mascotas.
Tenga cuidado de no derramar anticongelante y, si se derrama, asegúrese de limpiarlo de inmediato y por completo.
Deseche adecuadamente los recipientes de anticongelante usados.
Revise regularmente el radiador de su automóvil y repare las fugas de inmediato.
No permita que su perro vague desatendido en lugares donde haya acceso a anticongelante (por ejemplo, caminos, canalones, garajes y caminos de entrada).
La Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. Ha declarado que el propilenglicol es seguro y ahora se usa como anticongelante. Busque anticongelante con este ingrediente, para mantener a su mascota más segura en caso de envenenamiento accidental.