Genes subyacentes al comportamiento social en perros

Genes subyacentes al comportamiento social en perros

Las notables habilidades sociales de los perros incluyen las muchas formas en que pueden interactuar con los humanos. Los perros buscan humanos para comida, compañía, asistencia e información. Han desarrollado estas habilidades sociales a lo largo de su pasado evolutivo reciente debido a las ventajas de comunicarse y cooperar con las personas. Los cambios genéticos en el perro doméstico durante miles de años son la fuente de estos cambios de comportamiento, pero sigue habiendo una gran variación tanto en la genética canina como en el comportamiento social canino.

Un estudio reciente (Regiones genómicas asociadas con la comunicación interespecífica en perros contienen genes relacionados con trastornos sociales humanos) investigó la variación genética y de comportamiento en cientos de beagles con una educación similar y experiencias previas similares con seres humanos. Los investigadores estudiaron el comportamiento social de los perros presentándoles una tarea imposible. A los perros se les dio un recipiente que contenía tres golosinas, pero solo dos de ellos eran accesibles para el perro. El tercer tratamiento era imposible de obtener para el perro. Utilizando el video, los investigadores cuantificaron el tiempo que los perros pasaban mirando a las personas en la habitación con ellos, acercándose a ellos y estando en contacto físico con ellos. Diferentes perros mostraron diferentes tendencias para buscar la interacción humana cuando enfrentaron un problema sin solución.

Para investigar las posibles fuentes genéticas de esta variación de comportamiento, los científicos utilizaron un proceso llamado GWAS (Genome-Wide Association Study). Básicamente, esto significa que se examinó una gran cantidad de partes del ADN completo de cada perro para descubrir posibles variantes genéticas asociadas con el comportamiento social. Este estudio muestra un fuerte aspecto genético de las diferencias en el comportamiento social dirigido por humanos de los perros. Los investigadores encontraron múltiples secciones de ADN que estaban asociadas con diferencias en el comportamiento social. En algunos casos, los alelos específicos (variantes genéticas) estaban fuertemente asociados con la tendencia a buscar humanos para el contacto físico.

Curiosamente, se ha encontrado que los genes asociados con la variación en el comportamiento del perro en este estudio están relacionados con diversos problemas de comportamiento y complejos de comportamiento social en los seres humanos. Específicamente, el autismo, el trastorno bipolar y la agresión en adolescentes con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) son variaciones en el comportamiento humano cuyas contribuciones genéticas provienen, al menos en parte, de las mismas áreas del ADN que influyen en el comportamiento social dirigido por el hombre en los perros. Esto sugiere que los perros pueden ser un modelo apropiado y valioso para estudiar estos aspectos del comportamiento social en las personas.