Los signos y riesgos de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal en perros

Los signos y riesgos de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal en perros

Al igual que los humanos, es normal que los perros experimenten el malestar estomacal ocasional o un episodio de diarrea, pero experimentar síntomas graves, como heces sanguinolentas, puede ser un signo de algo más grave.

 

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) se refiere a un grupo de enfermedades gastrointestinales que resultan en la inflamación de los intestinos. Se desconoce la causa exacta de la EII en los perros, pero se cree que las bacterias y los nutrientes que normalmente se encuentran en el intestino son la causa de la respuesta inmunitaria anormal que causa la inflamación.

 

El Dr. Jonathan Lidbury, profesor asistente del Texas A&M College of Veterinary Medicine & Biomedical Sciences, explicó las causas potenciales de la EII. "La EII es un síndrome que se caracteriza por la inflamación intestinal crónica en los perros", señaló Lidbury. "La causa de la EII en los perros no se conoce por completo, pero investigaciones recientes han proporcionado algunas pistas importantes. Básicamente, hay una pérdida de tolerancia en el sistema inmunológico intestinal del perro a los nutrientes o bacterias que normalmente se encuentran en el intestino. Esto lleva a la inflamación de los intestinos".

 

Los signos comunes de la EII en los perros incluyen diarrea excesiva, vómitos, pérdida de apetito y pérdida de peso. Los dueños de perros también pueden notar sonidos de estruendo en la cavidad abdominal, flatulencia e incluso heces sanguinolentas en perros con EII.

 

 

Para diagnosticar la enfermedad, su veterinario puede pedirle un historial detallado de los síntomas de su perro. "La EII en los perros se diagnostica por una combinación de descartar otras causas de inflamación intestinal, como infecciones o parásitos", señaló Lidbury. "También tratarán de descartar enfermedades metabólicas, intolerancia dietética o alergias, y un desequilibrio bacteriano intestinal tratando con ciertos antibióticos. También es importante documentar la inflamación intestinal haciendo una biopsia intestinal".

 

Si su veterinario diagnostica a su perro con EII, es importante tener en cuenta que la enfermedad se puede controlar, pero no curar. Mediante un tratamiento cuidadoso,los síntomas de la EII de su perro se pueden controlar con fármacos antiinflamatorios o esteroides, como la prednisona. Proporcionar una nutrición adecuada también ayudará a estabilizar el peso corporal de su perro y a prevenir la deshidratación. Seguir el plan alimenticio y el tratamiento farmacológico sugerido por su veterinario y ser paciente con los resultados a menudo conduce a pacientes estabilizados; sin embargo, es necesario realizar controles con un veterinario incluso en pacientes con EII cuyos síntomas se controlan con éxito.