Cómo prevenir la diabetes en los perros

Cómo prevenir la diabetes en los perros

La diabetes mellitus, también llamada diabetes del azúcar, es cada vez más frecuente en la sociedad actual. Al igual que los humanos, los perros pueden desarrollar diabetes y pueden necesitar atención médica durante toda su vida para controlar la enfermedad.

 

La diabetes mellitus se caracteriza por la falta o deficiencia relativa de una hormona llamada insulina. Esta hormona es producida por el páncreas y es necesaria para almacenar la energía de los alimentos y para utilizar la glucosa como combustible. La Dra. Audrey Cook, profesora asociada del Texas A&M College of Veterinary Medicine & Biomedical Sciences, explicó cómo una deficiencia de insulina puede afectar negativamente la salud del perro.

 

"En las personas, las dos formas más comunes de diabetes son tipo 1 y tipo 2", dijo. "Los diabéticos tipo 1 no producen insulina en absoluto y necesitarán inyecciones de insulina de por vida. Este es típicamente el tipo de diabetes que vemos en los perros. En algunos casos, la inflamación crónica del páncreas -llamada pancreatitis- puede destruir gradualmente las células que producen insulina en los caninos, resultando en diabetes. En raras ocasiones, incluso vemos perros que se vuelven transitoriamente diabéticos después de un ciclo de calor. Esto se llama diabetes diestra".

 

La salud y el estilo de vida son algunos de los factores que contribuyen al desarrollo de la diabetes en las personas, pero la genética desempeña el papel más importante en los perros. Según Cook, existen fuertes predisposiciones de la raza a la diabetes, con el terrier australiano en un riesgo particularmente alto. Otras razas con mayor riesgo incluyen schnauzers, fox terriers y bichones. Las hembras intacta de cualquier raza son vulnerables a la diabetes diéstrica, pero el alces noruego corre un riesgo especialmente alto.

 

Los signos de los dueños de perros diabéticos deben tener en cuenta, entre otros, el aumento de la sed y la micción frecuente. Los perros con diabetes también pueden parecer hambrientos a pesar de comer una buena comida, y puede ocurrir una pérdida de peso dramática. Si no se trata la diabetes, los perros afectados pueden enfermarse con vómitos y colapsar, y morirán sin una atención médica agresiva. Debido a que estos síntomas severos pueden ocurrir dentro de las dos semanas siguientes a la aparición de los primeros signos, Cook recomendó que se tomara en serio cualquier cambio en la sed e instó a la atención veterinaria.

 

A diferencia de la diabetes en los gatos, hay poco que la mayoría de los propietarios puedan hacer para prevenir esta enfermedad, ya que la dieta y el estilo de vida no juegan un papel sustancial en el desarrollo de la diabetes canina. Cook recomienda esterilizar a las perras para disminuir el riesgo de diabetes tipo 1. En perros con antecedentes de pancreatitis, una dieta baja en grasas puede reducir los episodios de inflamación y prevenir la interrupción de la producción de insulina. Sin embargo, Cook recuerda a los dueños de perros que la mayoría de los perros diabéticos, como las personas con diabetes tipo 1, están sanos antes de que la enfermedad ataca.