¿Los perros se sienten orgullosos de sí mismos?

¿Los perros se sienten orgullosos de sí mismos?

<p>Previamente, hemos analizado si los perros pueden sentir emociones como la culpa o los celos con resultados mixtos. Muchos investigadores no creen que los perros realmente se sientan culpables, sino que expresan anticipaci&oacute;n sobre el castigo bajo ciertas circunstancias, por ejemplo, si el accidente que tuvieron en la cocina es visible cuando su ser humano llega a casa.</p>

<p>Por otro lado, al menos un estudio mostr&oacute; que los perros pueden comportarse de forma celosa, al menos cuando creen que su ser humano est&aacute; prestando demasiada atenci&oacute;n a otro perro, aunque, una vez m&aacute;s, no est&aacute; claro si est&aacute;n experimentando el emoci&oacute;n o simplemente estamos proyectando nuestra interpretaci&oacute;n humana en las acciones del perro.</p>

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<p>Es complicado</p>

<p>Esto nos lleva a otra emoci&oacute;n compleja: Orgullo. Del mismo modo que muchos de nosotros hemos visto a un perro actuar &quot;culpable&quot;, con la cabeza gacha, evitando el contacto visual y arrastrando los pies con ansiedad, probablemente hemos visto a un perro que parec&iacute;a orgulloso de exhibir exactamente el lenguaje corporal opuesto. A menudo se puede ver esto en perros de competencia, especialmente cuando han ganado.</p>

<p>Ciertamente parece orgullo, o una sensaci&oacute;n de logro, &iquest;pero lo es? Lamentablemente, realmente no se han realizado estudios sobre si los perros pueden estar orgullosos y si hay argumentos en ambos lados del problema.</p>

<p>&iquest;Mam&iacute;fero o m&aacute;quina?</p>

<p>Una cosa a tener en cuenta es que nuestra comprensi&oacute;n de c&oacute;mo los perros experimentan el mundo ha cambiado enormemente en los &uacute;ltimos cientos de a&ntilde;os. Durante el siglo XVI y principios del XVIII, fil&oacute;sofos como Ren&eacute; Descartes y Nicholas de Malebranche adoptaron una visi&oacute;n muy mecanicista de todos los animales, incluidos los perros, creyendo que no pensaban ni sent&iacute;an en absoluto sino que simplemente reaccionaban al entorno de forma autom&aacute;tica. Si un perro gritaba cuando alguien lo pateaba, era porque esta m&aacute;quina llamada &quot;perro&quot; estaba programada para hacerlo, pero no sent&iacute;a ning&uacute;n dolor ni pasaba por ning&uacute;n proceso de pensamiento que condujera al grito.</p>

<p>Hoy en d&iacute;a, cada amante de los animales sabe que esta posici&oacute;n es incorrecta. La raz&oacute;n de esta creencia en ese momento era que atribuir emociones a los animales podr&iacute;a implicar que ten&iacute;an almas, una posici&oacute;n no segura para tomar en los d&iacute;as en que la Iglesia Cat&oacute;lica a&uacute;n dominaba Europa.</p>

<p>Finalmente, la ciencia determin&oacute; que los animales, incluidos los perros, sienten algo, pero luego la pregunta fue: &quot;&iquest;Qu&eacute;?&quot;. Sab&iacute;an por estudios humanos que no nacimos con todas nuestras emociones. Estos se desarrollan con el tiempo, desde el nacimiento hasta cerca de cuatro a cuatro a&ntilde;os y medio.</p>

<p>Adem&aacute;s, los humanos no comienzan a desarrollar emociones complejas hasta despu&eacute;s de dos a&ntilde;os y medio. Las emociones que surgen antes de ese punto tambi&eacute;n son las emociones que muestran claramente los perros. En el orden en que aparecen, estos son: emoci&oacute;n, angustia, satisfacci&oacute;n, disgusto , miedo, ira, alegr&iacute;a, sospecha y afecto. (La repugnancia puede parecer un poco extra&ntilde;a si se piensa en t&eacute;rminos de juicio moral, pero en este contexto es simplemente la reacci&oacute;n negativa a algo desagradable para los sentidos. Piense en un beb&eacute; que rechaza el br&oacute;coli o un perro que olfatea el vinagre).</p>

<p>Las emociones complejas que llegan m&aacute;s tarde y que los perros no pueden sentir son, en orden, la verg&uuml;enza, el orgullo, la culpa y el desprecio. El argumento de que no sienten estas emociones se reduce a un perro que nunca las desarroll&oacute; en primer lugar. Sus cerebros emocionales llegan a casi el mismo lugar que los ni&ntilde;os peque&ntilde;os, pero no m&aacute;s all&aacute;.</p>

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<p>Dos puntos de vista</p>

<p>Sabemos que la variedad de emociones disponibles para el perro no exceder&aacute; la que est&aacute; disponible para un ser humano que tiene entre dos y dos a&ntilde;os y medio. antiguo. Esto significa que un perro tendr&aacute; todas las emociones b&aacute;sicas.Sin embargo, seg&uacute;n las investigaciones actuales, es probable que su perro no tenga esas emociones m&aacute;s complejas. Basamos esta creencia en parte en el conocimiento de que otros aspectos de las capacidades mentales de un perro no se desarrollan despu&eacute;s del humano de dos a&ntilde;os y medio, por lo que no es probable que las partes emocionales del cerebro lleguen mucho m&aacute;s lejos. </p>

<p>Hasta que se lleve a cabo la investigaci&oacute;n detallada, no sabemos realmente si los perros pueden o no experimentar las emociones que mencionamos. Y ciertamente hay evidencia de que otros animales pueden experimentar emociones complejas. Se ha visto que los delfines , los elefantes y nuestros primos primate no humanos exhiben esas emociones complejas como la verg&uuml;enza, la culpa, el desprecio y el orgullo.</p>

<p>Hemos determinado que los perros tienen todas las mismas estructuras cerebrales que nosotros, as&iacute; como las mismas hormonas , que son fundamentales para la forma en que reaccionamos emocionalmente ante el mundo. Tal vez no hemos podido determinar de una forma u otra si sienten emociones complejas como el orgullo solo porque no hemos descubierto c&oacute;mo probarlo.</p>

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<p>Hasta que sepamos con certeza, es m&aacute;s seguro no antropomorfizar a nuestros perros demasiado y conformarse con un t&eacute;rmino medio. Dado que los perros son animales de carga que siguen a los l&iacute;deres, lo que vemos como orgullo es probablemente m&aacute;s como la simple alegr&iacute;a y satisfacci&oacute;n de un perro por haber hecho algo para hacer feliz a su l&iacute;der. No se sienten felices por s&iacute; mismos, sino por nosotros.</p>