Cáncer de pulmón (adenocarcinoma) en perros

Cáncer de pulmón (adenocarcinoma) en perros

Adenocarcinoma del pulmón en perros
 

El adenocarcinoma de pulmón representa aproximadamente el 75 por ciento de todos los tumores pulmonares primarios en perros. Esta es una neoplasia maligna, con la capacidad de crecer rápidamente y hacer metástasis a partes distantes del cuerpo, incluidos los órganos, los ganglios linfáticos, los huesos, el cerebro y los ojos. Al igual que otros tipos de tumores malignos, el adenocarcinoma de los pulmones se ve generalmente en perros mayores, de más de diez años de edad, y es más común en perros que en gatos. Cualquier raza puede verse afectada por este tipo de cáncer, pero se ha descubierto que los boxeadores tienen más riesgo de desarrollar adenocarcinoma de pulmón que otras razas.

 

Síntomas y tipo
 

La mayoría de los síntomas están relacionados con el sistema respiratorio, pero en los casos de metástasis, los síntomas pueden variar según la ubicación de la metástasis en el cuerpo. Los siguientes son algunos de los síntomas observados en pacientes con adenocarcinoma de pulmón:

 

Dolor
Disnea (dificultad para respirar)
Taquipnea (respiración rápida)
Bajo nivel de energía y letargo
Poco apetito
Pérdida gradual de peso
Hemoptisis (tos con sangre)
Cojera, en casos con metástasis a los huesos
Pérdida muscular
Fiebre en algunos pacientes
Ascitis (una acumulación de líquido en la cavidad peritoneal del abdomen)
 

Causas
 

La causa exacta aún se desconoce (idiopática)
Los factores de riesgo incluyen la residencia en un entorno urbano y la inhalación pasiva del humo del cigarrillo, pero ambos no están probados
 

Diagnóstico
 

Deberá proporcionar un historial completo de la salud de su perro, incluido un historial de síntomas. Después de tomar un historial detallado y realizar un examen físico completo, su veterinario ordenará varias pruebas de laboratorio, que incluyen un perfil sanguíneo completo, un perfil químico de sangre, un conteo sanguíneo completo y estudios de rayos X.

Las radiografías torácicas (tórax) son la herramienta más importante para diagnosticar esta afección en las mascotas. También se puede utilizar una ecografía, una tomografía computarizada (TC) y una resonancia magnética (IRM) en algunos pacientes para confirmar el diagnóstico. La tomografía computarizada y la resonancia magnética también pueden ayudar a determinar la posibilidad de metástasis del tumor en otras partes del cuerpo.

 

Tratamiento
 

Después del diagnóstico, su perro puede ser derivado a un oncólogo veterinario para recibir tratamiento. Existen tres procedimientos principales para tratar el carcinoma, que incluyen cirugía, radioterapia y quimioterapia. El protocolo, o combinación de protocolos, que se seleccione se basará en la naturaleza, el tamaño, la ubicación o la presencia de metástasis (el factor de pronóstico más importante). La edad de su perro y otros factores similares también son importantes para determinar el curso del tratamiento. Ningún tratamiento único funciona para todos los pacientes. La cirugía generalmente se elegirá para extirpar un tumor bien localizado en los pulmones y resecar el lóbulo pulmonar afectado. La quimioterapia y la radioterapia a menudo se usan en combinación para mejorar el pronóstico y aumentar el período de supervivencia. Además de los agentes quimioterapéuticos, su veterinario también recomendará análisis de sangre bioquímicos y seriados, junto con radiografías de tórax, durante el período de tratamiento.

 

Vivir y administrar
 

Los perros con metástasis suelen tener menos de un año de vida, pero el tratamiento puede aumentar el tiempo de supervivencia. Durante este período, puede mejorar la calidad de vida de su perro al brindarle mayor comodidad y afecto. Lo mejor que pueda, esté atento a los patrones de respiración de su perro y protéjalo de la exposición al humo de segunda mano. Para el tratamiento continuo, es posible que deba visitar a su oncólogo veterinario regularmente. Siga las pautas de su veterinario, especialmente al administrar agentes quimioterapéuticos en casa. Muchos agentes quimioterapéuticos pueden ser peligrosos para su salud si no se manejan adecuadamente, consulte con su veterinario sobre las mejores prácticas de manejo.