Lesión en la parte delantera de la pierna en los perros

Lesión en la parte delantera de la pierna en los perros

Avulsión de plexo braquial en perros
 

Los perros pueden experimentar un problema en la extremidad anterior (a veces denominado avulsión del plexo braquial) cuando se lesionan al saltar, han sufrido un accidente de tránsito, han sufrido una caída traumática o han sido atrapados en o sobre algo. La posibilidad de lesión de la médula espinal u otro daño severo requiere que el veterinario realice un examen y una evaluación. Se aconseja atención médica inmediata.

 

La condición o enfermedad descrita en este artículo médico puede afectar tanto a perros como a gatos. Si desea obtener más información sobre cómo esta enfermedad afecta a los gatos, visite esta página en la biblioteca de salud de PetMD.

 

Síntomas y tipos
 

Los perros que están experimentando esta condición a menudo muestran debilidad muscular, ausencia de percepción del dolor, pérdida del movimiento del hombro y la imposibilidad de poner peso en sus patas.

 

Causas
 

La causa más común de una lesión en la pata delantera es a menudo un accidente de tránsito, una caída grave, o si el perro atrapa un pie dentro o sobre algo mientras salta.

 

Diagnóstico
 

La resonancia magnética (MRI) o una tomografía computarizada (CT) pueden usarse para examinar el cuerpo del perro en busca de lesiones internas. El veterinario buscará lesiones en la médula espinal o cualquier problema neurológico asociado.

 

Tratamiento
 

El tratamiento se basará en la gravedad de la lesión. El vendaje de la pata delantera y su protección contra lesiones adicionales es la respuesta más común. Los medicamentos antiinflamatorios comúnmente se administran para disminuir la hinchazón. La amputación a veces se requiere para lesiones que no pueden repararse o en circunstancias en las que la lesión pone en riesgo la vida.

 

Vivir y administrar
 

Se recomienda la monitorización clínica del perro después del tratamiento para poder evaluar las mejorías en el sitio lesionado. Una de las sugerencias más comunes es que el perro quede confinado para que no complique más la lesión. También se recomienda envolver o encuadernar con protección para mantener la extremidad en su lugar. Se puede recetar fisioterapia para recuperar la fuerza muscular durante la rehabilitación. Es importante observar el comportamiento del perro después del tratamiento, ya que existe la posibilidad de infección si el perro se frota las patas varias veces en el suelo. Además, es importante evitar que el perro se mutile a sí mismo en un intento de detener el dolor y las sensaciones de curación asociadas. La mayoría de los casos se resolverán dentro de unos pocos meses del pronóstico y tratamiento iniciales.

 

Prevención
 

Actualmente no hay medidas preventivas para este problema médico.