Excesiva producción de saliva en perros

Excesiva producción de saliva en perros

Ptyalism en perros
 

El ptialismo es una condición caracterizada por el flujo excesivo de saliva, también conocida como hipersalivación. El pseudoptyalism (es decir, el ptialismo falso), por otro lado, es la liberación del exceso de saliva que se ha acumulado en la cavidad oral. La saliva se produce y segrega constantemente en la cavidad oral a partir de las glándulas salivales. La producción de saliva aumenta debido a la excitación de los núcleos salivales en el tallo cerebral. Los estímulos que conducen a esto son sensaciones gustativas y táctiles que afectan la boca y la lengua.

Los centros más altos en el sistema nervioso central también pueden excitar o inhibir los núcleos salivales. Las lesiones que involucran el sistema nervioso central o la cavidad oral también pueden causar salivación excesiva. Las enfermedades que afectan la faringe, el esófago y el estómago también pueden estimular la producción excesiva de saliva. Por el contrario, la producción normal de saliva puede parecer excesiva en animales con una anormalidad anatómica que permite que la saliva gotee fuera de la boca, o se ve afectada por una condición que afecta la deglución. La ingestión de una toxina, un agente cáustico o un cuerpo extraño también puede conducir al ptialismo.

 

Los perros jóvenes son más propensos a tener una forma de ptialismo causado por un problema congénito como un shunt portosistémico. En condiciones normales, la vena porta ingresa al hígado y permite que los componentes tóxicos de la sangre sean desintoxicados por el hígado. Cuando hay una derivación, la vena porta está conectada inapropiadamente a otra vena, lo que hace que la sangre evite el hígado.

Los terriers de Yorkshire, los perros malteses, los ganados australianos, los schnauzers miniatura y las razas de lobos irlandeses tienen una incidencia relativamente mayor de derivaciones portosistémicas congénitas. La ampliación del esófago es hereditaria en zorros de zorro y schnauzers en miniatura, y se han descrito predisposiciones familiares en el pastor alemán, Terranova, el gran danés, el colocador irlandés, el shar-pei chino, el galgo y las razas retriever. La hernia hiatal congénita ha sido reconocida en el shar-pei chino. Las razas gigantes, como el San Bernardo y el mastín, son conocidas por babear excesivamente.

 

Síntomas y tipos
 

  • Pérdida del apetito: se ve con más frecuencia en perros con lesiones orales, enfermedad gastrointestinal y enfermedad sistémica
  • Cambios en el comportamiento alimenticio: los perros con enfermedad oral o disfunción del nervio craneal pueden negarse a comer alimentos duros, no masticar en el lado afectado (pacientes con lesiones unilaterales), mantener la cabeza en una posición inusual mientras comen o dejar caer alimentos
  • Otros cambios de comportamiento: irritabilidad, agresividad y reclusividad son comunes, especialmente en perros con una condición dolorosa
  • Dificultad para tragar
  • Regurgitación: en perros con enfermedad esofágica
  • Vómitos: secundarios a enfermedades gastrointestinales o sistémicas
  • Pawing en la cara o en el hocico: perros con incomodidad o dolor bucal
  • Signos neurológicos: perros que han estado expuestos a drogas o toxinas causantes, y aquellos con encefalopatía hepática después del consumo de una comida rica en proteínas
     

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Diagnóstico
 

Hay muchas causas diferentes para la salivación excesiva. Deberá proporcionar un historial completo de la salud de su perro, incluido el estado de la vacunación, los medicamentos actuales, la posible exposición a toxinas, antecedentes de síntomas y cualquier otro incidente que pueda haber precipitado esta afección. Su médico deberá distinguir entre hipersalivación asociada con una afección que causa dificultad para tragar, hipersalivación asociada con náuseas. La depresión, los golpes en los labios y las náuseas son algunas de las señales que su veterinario buscará. Su médico también querrá darle a su perro un examen físico completo, con especial atención a la cavidad oral y el cuello, junto con un examen neurológico. Las herramientas de diagnóstico pueden incluir radiografías y ecografías para determinar si existe un problema en la estructura del hígado o en cualquier otro órgano interno. Si se sospecha un trastorno relacionado con el sistema inmune, su veterinario también puede querer realizar una biopsia de tejido y células.

 

Tratamiento
 

El tratamiento de la causa subyacente del ptialismo, una vez que ha sido diagnosticado de manera efectiva, será la primera preocupación. Aunque generalmente no es necesario, su médico también puede tratar los síntomas externos para reducir el flujo de saliva. Se pueden recomendar suplementos nutricionales si su perro ha estado sufriendo de ptialismo por un período de tiempo prolongado y no ha podido comer adecuadamente.

 

Vivir y administrar
 

Dependiendo de la causa subyacente, su veterinario querrá controlar a su perro con la frecuencia necesaria para asegurarse de que el plan de tratamiento esté funcionando.