Plaga en perros

Plaga en perros

Yersinia pestis en perros  

La peste es una enfermedad bacteriana causada por el género parásito Yersinia pestis. Esta condición ocurre en todo el mundo.

Los portadores de esta enfermedad incluyen ratas, ardillas y ratones; la enfermedad generalmente se transmite cuando un roedor muerde o es mordido por un perro.

  La infección viaja rápidamente a los ganglios linfáticos, donde se producen los glóbulos blancos. La reacción resultante de los ganglios linfáticos es una multiplicación rápida de glóbulos blancos, acumulación anormal de líquido con hinchazón y posible rotura de la piel. Los perros infectados con peste experimentarán fiebre, inflamación y dolor excesivo debido a la inflamación crónica de los ganglios linfáticos.  

Esta enfermedad es rara en perros porque tienden a tener una alta resistencia a las bacterias. Sin embargo, no hay género o razas más susceptibles a la peste.  

Aunque es bastante raro, la plaga es transmisible a los humanos, y se debe tener cuidado para evitar las pulgas y los fluidos corporales de un animal que se sospecha que está infectado con la bacteria Yersinia.

  Los gatos también pueden estar infectados con la peste.

 Los síntomas asociados con la peste bubónica incluirán nódulos linfáticos dolorosamente inflamados, fiebre, inflamación, depresión, vómitos, deshidratación, diarrea, amígdalas agrandadas y anorexia.

El área de la cabeza y el cuello se hinchará considerablemente, y si el perro sobrevive, sus nódulos linfáticos pueden abscesos y luego romperse y drenar. Otros síntomas incluyen secreció de los ojos, úlceras en la boca y pérdida de apetito, con pérdida de peso visible. Coma puede seguir.  

El período de incubación normal para la peste bubónica es entre dos y siete días después de que el perro ha sido mordido. En el caso de la peste neumónica, se producirá una infección pulmonar; y con la peste septicémica, aparecerán los mismos síntomas que la peste bubónica, junto con la infección sistémica de la sangre.  

Causas  

La bacteria Yersinia se transmite a los perros cuando una pulga infectada los pica, o cuando ingieren un roedor infectado. Otra posible causa de exposición podría provenir del medio ambiente del animal.  

Si la casa está muy infestada de pulgas, o si el propietario reside cerca de un hábitat de vida silvestre, donde el perro está expuesto a los roedores, esto podría poner al perro en un mayor riesgo de contraer la plaga. Basura, pilas de leña y fuentes de alimentos también pueden ser salidas para la transmisión de esta enfermedad.    

Diagnóstico  

Su veterinario realizará una evaluación diagnóstica completa del perro, incluidas muestras de sangre, muestras de cultivo de fluidos y pruebas de riñón y hígado, para establecer un diagnóstico definitivo de esta enfermedad. Un sistema linfático inflamado es una indicación clara de que hay infección presente y los análisis de sangre mostrarán el nivel de glóbulos blancos presentes, entre otras cosas, ayudando a identificar la presencia de bacterias de la peste.