Picazón, deseo de arañar, masticar o lamer causando piel inflamada en los perros

Picazón, deseo de arañar, masticar o lamer causando piel inflamada en los perros

Prurito en perros
 

Prurito es el término médico que se utiliza para definir la sensación de picazón del perro, o la sensación que provoca su deseo de rascarse, frotar, masticar o lamer el pelo y la piel. El prurito también es un indicador de piel inflamada. El rascado intenso puede conducir a la pérdida parcial o total del cabello, pero con el tratamiento, el pronóstico es positivo.

La condición o enfermedad descrita en este artículo médico puede afectar tanto a perros como a gatos. 

Síntomas
 

Algunos de los síntomas más comunes que se observan en los perros incluyen:

  • Rasguño
  • Paliza
  • Mordaz
  • Masticación
  • Auto trauma
  • Inflamación de la piel
  • Caída del cabello (alopecia)
     

Causas
 

Hay muchas causas de prurito, como pulgas, sarna, piojos, alergias, infecciones bacterianas, desarrollo anormal de células (neoplasia) y trastornos inmunes.

Diagnóstico
 

Es posible que se necesite una biopsia de piel para determinar el diagnóstico, ya que hay muchos desencadenantes que pueden causar picazón en la piel y el deseo de rascarse. Las pruebas de alergia a menudo se utilizan para determinar y localizar la causa de la picazón o el deseo de rascarse.

Tratamiento
 

El tratamiento dado dependerá de la causa subyacente de la enfermedad. Si la dieta del perro está causando la irritación de la piel y el deseo de rascarse, se recomiendan modificaciones en la dieta. El medicamento puede administrarse por vía oral, mediante inyección o como una pomada tópica (externa) medicada para minimizar o eliminar el deseo de rascarse.

Vivir y administrar
 

El prurito requiere un tratamiento continuo y puede ser frustrante para el dueño del perro si no se logra progreso. Administrar los medicamentos recetados ayudará a reducir o eliminar el deseo de que el perro se rasque. También se pueden requerir modificaciones dietéticas.

Prevención
 

Actualmente no se conocen medidas preventivas, pero con el mantenimiento y el tratamiento, la recurrencia puede evitarse o minimizarse.