Obstrucción del tracto urinario en perros

Obstrucción del tracto urinario en perros

La obstrucción del tracto urinario es una emergencia médica que hace que el perro se esfuerce al orinar, produciendo poca o ninguna orina cada vez. La obstrucción puede deberse a inflamación o compresión en la uretra, o simplemente a un bloqueo. El tratamiento está disponible y el pronóstico de este problema dependerá de la gravedad de la obstrucción.

 

La obstrucción del tracto urinario ocurre principalmente en gatos machos, pero los perros y las gatas también pueden verse afectados.

 

Síntomas
 

El primer signo de una obstrucción urinaria es esforzarse por orinar. En realidad, esto puede parecer estreñimiento porque el perro se encorvará mientras orina. Debido al paso anormal de la orina, la corriente o flujo de orina se interrumpirá y puede aparecer turbio. Si se ve orina, puede aparecer oscura o teñida de sangre.

El dolor involucrado hace que muchos perros griten y dejen de comer y se depriman. También pueden presentarse vómitos o náuseas. Si el perro no recibe tratamiento médico, se puede desarrollar insuficiencia renal, que puede ser potencialmente mortal dentro de los tres días posteriores a la aparición de los síntomas.

 

Causas
 

Existen varios factores de riesgo conocidos para una obstrucción del tracto urinario que incluye cálculos del tracto urinario, enfermedad urinaria (particularmente común en perros hembra) y enfermedad de próstata (en perros machos).

 

La acumulación de minerales en el tracto urinario también puede causar la formación de una obstrucción (cristales o cálculos). Además, los tumores, las lesiones y el tejido cicatricial pueden provocar una obstrucción.

 

Diagnóstico
 

El veterinario sentirá con cuidado el abdomen del perro. La insuficiencia renal aguda es el resultado del aumento de la presión en el sistema renal y la incapacidad para eliminar la urea y otros productos de desecho generalmente eliminados en la orina. Esto se traduce en un aumento de los productos de desecho y el potasio en el torrente sanguíneo. Un panel de sangre inicial inicial es importante para determinar los líquidos apropiados y otro tratamiento que pueda ser necesario.

 

A medida que el tratamiento avanza, es probable que se tomen más muestras de sangre para determinar los cambios en el estado del perro. El análisis de sangre y las imágenes adicionales, incluidos los rayos X o la ecografía, pueden ser útiles para determinar la causa de la obstrucción u otras enfermedades o enfermedades que contribuyen.

 

Tratamiento
 

La obstrucción se debe aliviar tan pronto como sea posible. La sedación a menudo es necesaria. Dependiendo de la gravedad de la obstrucción, el veterinario puede usar varios métodos para eliminar la obstrucción: el masaje uretral y el uso de líquido para expulsar la obstrucción de la uretra hacia la vejiga son dos ejemplos.

Una vez que se retira la obstrucción o se la empuja hacia la vejiga, a veces se deja colocado un catéter urinario y se lo mantiene durante al menos 24 horas, dependiendo de la causa de la obstrucción.

Los líquidos intravenosos (IV) generalmente se administran para rehidratar al perro y normalizar sus niveles de electrolitos. Debido a la acumulación de presión y la incapacidad para eliminar la orina y sus componentes, todo el sistema renal se ve afectado y se puede producir daño renal. En la mayoría de los casos, este daño se repara con una adecuada administración de líquidos y electrolitos. Los medicamentos para tratar el dolor también pueden ser necesarios.

 

Vivir y administrar
 

Es importante controlar el flujo de orina para asegurarse de que no haya signos visibles de complicación. Algunas causas de la obstrucción uretral se pueden tratar y eliminar, otras no. Por lo tanto, controlar atentamente a la mascota es muy importante.

 

Los cambios en la dieta pueden ser necesarios para evitar cristales, piedras u otras posibles causas de la obstrucción. Asegurar que tu perro pueda orinar con frecuencia también puede ayudar