Pitiosis en perros

Pitiosis en perros

Perteneciente al phylum Oomycota, Pythium insidiosum es una espora parásita que es capaz de moverse espontáneamente (o una zoospora móvil) que ingresa al cuerpo a través de la nariz / los senos, el esófago o a través de la piel.

La infección generalmente se instala en los pulmones, el cerebro, los senos paranasales, el tracto gastrointestinal o la piel del perro.   Los perros afectados exhibirán masas subcutáneas o cutáneas, que se desarrollan como lesiones en las piernas, la cola, la cabeza, el cuello, el perineo y / o el interior del muslo. Y se le ha dado el sobrenombre de "cáncer de pantano".

Los signos de pitiosis generalmente aparecen en el otoño o en los primeros meses de invierno, y aunque este organismo suele prosperar en aguas tropicales y subtropicales , como estanques, humedales y pantanos.  

La condición o enfermedad descrita en este artículo médico puede afectar tanto a perros como a gatos. 

Síntomas y tipos  

La pitiosis de los pulmones, el cerebro o el seno se manifestará en el perro como congestión, dolor de cabeza, fiebre, tos e hinchazón de los senos paranasales. La infección del tracto digestivo del perro conduce a una enfermedad crónica, que hace que el tejido del estómago y / o los intestinos se vuelvan severamente gruesos.

Otros síntomas de la pitiosis gastrointestinal (GI) incluyen:  

  • Fiebre.
  • Vomito.
  • Diarrea.
  • Regurgitación.
  • Pérdida de peso a largo plazo.
  • Masa abdominal.
  • Dolor abdominal.
  • Ganglios linfáticos agrandados.

La pitiosis de la piel (o pitiosis cutánea) provoca el desarrollo de heridas inflamadas no curativas y masas invasoras de nódulos llenos de pus ulcerados y vías de drenaje.

La muerte del tejido (necrosis) sigue, con la piel afectada eventualmente volviéndose negra y perdiendo.  

Causas  

Esta infección es causada por el contacto directo con agua que aloja Pythium insidiosum, un parásito fungoso transmitido por el agua. Por lo general, es tragado o inhalado por el perro, y desde allí se dirige al tracto intestinal del animal.  

Diagnóstico  

Su veterinario realizará un examen físico completo en su perro, con un perfil de sangre química, un conteo sanguíneo completo, un análisis de orina y un panel de electrolitos. Se enviará una muestra de sangre para pruebas serológicas.

 Deberá proporcionar un historial completo de la salud de su perro, el inicio de los síntomas y las actividades recientes, incluida cualquier exposición que su mascota haya tenido que regar en los últimos meses.  

Las radiografías abdominales en perros con PI pitiosis pueden mostrar un bloqueo intestinal, engrosamiento de la pared intestinal o una masa abdominal. Una imagen de ultrasonido del abdomen del perro tenderá a mostrar un engrosamiento de la pared del estómago o el intestino. Los ganglios linfáticos agrandados también pueden ser evidentes, ya que es una indicación de una infección.    

Si bien la biopsia puede sugerir un diagnóstico de pitiosis, se necesitará un cultivo positivo para un diagnóstico definitivo. También hay una tinción inmunohistoquímica, que se une específicamente a las hifas de P. insidiosum en secciones delgadas de tejido.   Otro método para el diagnóstico definitivo de la pitiosis es analizar muestras de tejido y cultivos aislados con Reacción en cadena de la polimerasa anidada, una prueba del ácido desoxirribonucleico (ADN) de un perro.

Tratamiento
 

Cuanto antes lleve a su perro al tratamiento después de que aparezcan los primeros signos, mejor será el pronóstico.

Todos los perros deberán someterse a una extirpación quirúrgica de la mayor cantidad de tejido afectado posible. El tejido restante después de la cirugía se tratará con un láser (fotoablación) para eliminar cualquier filamento fúngico en el tejido circundante. Los ganglios linfáticos agrandados en la cavidad abdominal se deben biopsiar (el tejido se extirpará quirúrgicamente para su examen). La terapia médica debe continuarse por un mínimo de seis meses.

Todos los perros deberán someterse a una extirpación quirúrgica de la mayor cantidad de tejido afectado posible. El tejido restante después de la cirugía se tratará con un láser (fotoablación) para eliminar cualquier filamento fúngico en el tejido circundante. Los ganglios linfáticos agrandados en la cavidad abdominal se deben biopsiar (el tejido se extirpará quirúrgicamente para su examen). La terapia médica debe continuarse por un mínimo de seis meses.

Vivir y administrar
 

Su veterinario programará citas de seguimiento cada dos o tres meses después de la cirugía inicial para que se puedan realizar las pruebas serológicas de ELISA. Se deben tomar radiografías abdominales en cada visita para volver a evaluar los signos intestinales de la enfermedad. También se debe repetir un perfil de sangre química en cada revisión para controlar a su mascota por la toxicidad hepática mientras se está tratando con Itraconazol, el fármaco de elección para tratar la Pitiosis.

Prevención
 

En 2004, se puso a disposición una nueva vacuna inmunoterapéutica para perros para la pitiosis. Tan pronto como se diagnostique a su perro, debe vacunarse con la vacuna de pitiosis para reducir el tamaño de la lesión. La cirugía será más fácil y exitosa.