Cáncer canino: tumores de envoltura nerviosa

Cáncer canino: tumores de envoltura nerviosa

Descripción

Un tumor de la vaina del nervio es un tipo de tumor que surge del sistema nervioso (neoplasma del sistema nervioso) que está compuesto principalmente de mielina (forma una capa alrededor del axón de una neurona) que rodea los nervios. Por otro lado, los tumores periféricos de la envoltura neural son aquellos que se originan en el sistema nervioso periférico (se extiende fuera del sistema nervioso central que consiste en el cerebro y la médula espinal).

Las lesiones periféricas de la envoltura neural se pueden dividir en benignas y malignas.

Los no malignos se pueden dividir en schwannoma, neurofibromas y hemangiopericitoma. Los nombres pueden ser diferentes pero presumiblemente se originan en las células schwann que rodean el axón del nervio.

Los tumores malignos de la vaina del nervio periférico (MPNST) son cancerosos por naturaleza. Las lesiones pueden aparecer como nódulos blancos y firmes. Tienden a ser localmente agresivos. Aunque es raro, estos tumores pueden causar daño potencial. Sin embargo, los tumores de la vaina del nervio periférico no hacen metástasis a través del sistema linfático. Los tumores de la envoltura neural se encuentran con mayor frecuencia en animales de edad avanzada. La detección temprana es muy importante para un mejor diagnóstico.

Causas

Aunque se desconoce la etiología, se cree que se desarrollan en áreas alrededor de la lesión anterior. Normalmente, las células de schwan de las que se originan estos tumores ayudan a restaurar los tejidos y las células dañadas durante una lesión. Se cree que durante el proceso de reparación, se produce la tumorogénesis. Sin embargo, no hay información publicada que respalde el hecho.

Síntomas

Es muy difícil diagnosticar tumores malignos de la vaina del nervio periférico de la extremidad torácica (extremidad anterior). Clínicamente, la mayoría de los pacientes exhibe cojera torácica progresiva crónica en los miembros, que no se puede distinguir de la cojera musculoesquelética. En algunos casos se observa una masa axilar palpable.

Normalmente, los signos clínicos incluyen dolor severo, inexplicable e intratable, cojera progresiva crónica y progresiva y atrofia muscular, cojera en las extremidades posteriores, monoparesia (pérdida parcial de movimiento de una extremidad), ataxia (falta de coordinación de los movimientos musculares) y déficit propioceptivo (afección en la cual el perro no es consciente de su movimiento y postura), trastorno del nervio periférico (por automutilación), masa palpable (la masa puede sentirse al tacto), hipotonía (afección que causa una reducción de la fuerza muscular), hiporeflexia ( condición causada por la ausencia de reflejos). El síndrome de Horner (síntoma causado por daño al sistema nervioso simpático) y la paresia generalmente se producen si se suprime la médula espinal. Si el schwannoma está en el cuello, solo un lado de la cara se verá afectado y los párpados estarán caídos.

Otros síntomas incluyen disminución del tamaño de la pupila y ligera elevación del párpado inferior. La duración del tiempo reportada antes del diagnóstico se ha encontrado entre 2-24 meses.

Técnicas de diagnóstico

Las técnicas de diagnóstico incluyen un examen físico minucioso de su perro. Esto comprende un perfil químico sanguíneo, un hemograma completo, análisis de orina y un panel de electrolitos. Una tomografía computarizada (TC) o, idealmente, una resonancia magnética (RM) proporciona la información más precisa sobre el alcance y la ubicación de la enfermedad. Un electromiograma es esencial porque (una medida de la actividad muscular) muestra actividad muscular anormal en el caso de un schwannoma.

La ecografía y el análisis inmunohistoquímico son importantes para el diagnóstico de los tumores malignos de la vaina del nervio periférico maligno. Las características del tumor son normalmente hipoecogénicas a mixtas ecogénicas. La ecografía sola no es confiable para diferenciar tumores de la vaina de los nervios periféricos de un ganglio linfático normal o anormal. Por lo tanto, el método ideal de evaluación es identificar un nervio asociado con el tumor de la cubierta neural periférica maligna. Para hacer esto, los médicos solo toman la ayuda de la ecografía, pero con una diferencia. Los médicos proyectan un haz de 90 grados sobre la superficie de la lesión y el nervio. El nervio afectado mostrará mayor ecogenicidad en comparación con otros nervios circundantes. La mielografía es importante ya que ayuda a evaluar toda la médula espinal y también determina la ubicación anatómica de la lesión. Sin embargo, es más beneficioso cuando se combina con la tomografía computarizada porque ayuda a evaluar toda la médula espinal y la columna vertebral. También puede ayudar a comprender el grado de compresión de la médula espinal y la participación de la raíz nerviosa.

Tratamiento

La extirpación quirúrgica del tumor es el tratamiento de elección para los tumores de la vaina del nervio periférico. La amputación se vuelve inevitable a veces. La recurrencia local después de la cirugía es común. Una laminectomía (es una operación de la columna para extirpar la porción del hueso vertebral) está indicada con un schwannoma que involucra las raíces nerviosas. La radioterapia puede ser beneficiosa según el tamaño del tumor y su ubicación.

Pronóstico

Los tumores malignos de la vaina del nervio periférico generalmente tienen un pronóstico reservado porque en al menos el 72% de los casos, la enfermedad reaparece después de la cirugía. Como estas lesiones no se detectan temprano, las extremidades deben ser amputadas en la mayoría de los casos. La mediana del tiempo de supervivencia para perros con tumores malignos de la vaina del nervio periférico es de 2 años. Cuanto más cerca está el tumor de la pata, mayores son las posibilidades de recuperación. Sin embargo, los informes sugieren que los tumores benignos de la vaina del nervio periférico tienen un pronóstico excelente.