Cáncer de nariz (condrosarcoma) en perros

Cáncer de nariz (condrosarcoma) en perros

Condrosarcoma de los senos nasales y paranasales en los perros
 

Un condrosarcoma (CSA) es el segundo tumor primario más común en perros, representa el diez por ciento de todos los tumores óseos primarios. Este es un tumor maligno, invasivo y de propagación rápida en perros. Un CSA de los senos paranasales y nasales surge de tejido mesenquimal, colágeno de tejido conectivo que se encuentra en todo el cuerpo y se metastatiza a otras partes del cuerpo, incluidos los huesos nasales. Por lo general, ocurre en un lado de la cavidad nasal y se extiende al otro lado con el tiempo.

 

Las razas que sí lo tienen están predispuestas a los tumores nasales son los indicadores alemanes de pelo corto, los pastores alemanes, los perros pastores, los perros pastores de Airedale y los terriers de Airedale. Las razas doliocefálicas tienen mayor riesgo que los perros braquicéfalos, los machos son más predispuestos que las hembras, y los perros más viejos tienen más probabilidades de ser afectados. Además, se cree que los animales en áreas urbanas pueden estar en mayor riesgo de desarrollar tumores nasales que los animales en áreas rurales. La edad promedio reportada es de siete años o más.

 

Síntomas y tipos
 

-Sangrado nasal intermitente unilateral o bilateral y / o secreción de material que contiene pus
-Estornudos y dificultad para respirar (disnea)
-Reverso estornudos
-Tos
-Epífora (aumento de la producción de lágrimas)
-Deformidad facial
-Obstrucción unilateral o bilateral del flujo de aire nasal
-Mal aliento (halitosis)
-Falta de apetito, pérdida de peso
-Convulsiones con afectación cerebral
 

Causas
 

La causa exacta aún se desconoce, pero debido a que existe evidencia anecdótica de que los animales urbanos tienen mayor riesgo de tumores nasales, lo que sugiere una asociación con la contaminación.

 

Diagnóstico
 

Su veterinario tiene un historial médico completo que conduce a los síntomas de la enfermedad de su perro. Los análisis de sangre de rutina incluyen análisis completo, perfil bioquímico, análisis de orina y recuento de plaquetas. Los resultados pueden mostrar niveles normales Su veterinario también examinará las muestras de sangre en busca de infecciones fúngicas o bacterianas. Aspergillus a veces se encuentra en perros con tumores nasales.

 

Los estudios radiográficos pueden ser útiles para confirmar el diagnóstico, pero incluso este tipo de método de diagnóstico es un desafío. La tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) a menudo producen una imagen más sustancial del grado de invasión. También se puede usar un endoscopio, un dispositivo tubular con una cámara acoplada que permite una observación más cercana del área afectada, puede usar la estructura interna del canal nasal y también puede ser utilizado para recolectar muestras de tejido para biopsia. esto puede ser difícil. Se pueden utilizar otros métodos para recoger muestras de tejidos y fluidos, incluida la aspiración con aguja fina y la succión. La biopsia es la única forma de diagnosticar de manera concluyente el cáncer nasal.

 

Su veterinario también puede tomar radiografías de otras áreas del cuerpo para evaluar si está produciendo una metástasis.

 

 

Tratamiento
 

Este es un tumor altamente agresivo y potencialmente mortal que significa un tratamiento rápido en la mayoría de los casos. Debido al área que se considera, la cirugía puede ser peligrosa. La radioterapia es el tratamiento de elección para los tumores nasales. La radioterapia también puede ayudar a prolongar la esperanza de vida en aquellos perros en los que los tumores son inoperables. Debido a que las infecciones fúngicas o bacterianas se asocian con este tipo de tumor, se puede usar antibióticos o medicamentos antifúngicos para hacer que el tratamiento sea más efectivo. La quimioterapia también se recomienda para algunos perros, pero su efectividad a largo plazo aún no se ha evaluado para la CSA en pacientes veterinarios.

 

Vivir y administrar

 

Se le puede recomendar que vuelva a visitar a su veterinario cada tres meses para los exámenes de seguimiento. Su veterinario evaluará a su perro para ver si ha ocurrido alguna metástasis durante este tiempo. Se tomarán radiografías de rutina de la parte afectada y otras áreas del cuerpo para verificar la recurrencia y la diseminación del tumor. La decisión de seguir adelante con la cirugía o la terapia química se basará en el pronóstico real en cualquier punto dado durante el tratamiento. En algunos casos, el control del dolor al final de la vida puede estar en orden.

 

Siempre busque asesoramiento e instrucciones de un oncólogo veterinario antes de administrar medicamentos de quimioterapia, ya que estos medicamentos son altamente tóxicos para la salud humana. Las mujeres embarazadas, en particular, deben tener especial cuidado al administrar medicamentos quimioterapéuticos a sus mascotas. Los medicamentos de quimioterapia tienen la posibilidad de efectos secundarios tóxicos, por lo que su veterinario deberá controlar de cerca la estabilidad de su perro, cambiando las cantidades de dosis según sea necesario.

 

Un buen soporte nutricional es esencial en estos pacientes para garantizar el mantenimiento del peso corporal y la condición. Es importante monitorear la ingesta de alimentos y agua de su perro mientras se está recuperando. Después de la cirugía, es probable que su perro no tenga mucho apetito y no quiera comer ni beber en grandes cantidades. Puede ser necesario usar temporalmente un tubo de alimentación colocado directamente en el estómago para que obtenga toda la nutrición que necesita para recuperarse por completo. Su veterinario le mostrará cómo usar el tubo de alimentación correctamente y lo ayudará a establecer un horario de alimentación.

 

Después de la cirugía, debe esperar que su perro se sienta dolorido. Su veterinario le dará analgésicos para su perro para ayudar a minimizar las molestias, y tendrá que establecer un lugar en la casa donde su perro pueda descansar cómoda y silenciosamente, lejos de otras mascotas, niños activos y entradas concurridas. Los viajes al aire libre para aliviar la vejiga y el intestino deben ser cortos y fáciles de manejar para su perro durante el período de recuperación. Use analgésicos con precaución y siga todas las instrucciones cuidadosamente; uno de los accidentes más prevenibles con mascotas es la sobredosis de medicamentos.