Cáncer de hueso en perros: síntomas, causas y tratamientos

Cáncer de hueso en perros: síntomas, causas y tratamientos

El cáncer de hueso en perros, también conocido como osteosarcoma, es una afección que produce un crecimiento anormal y maligno de células óseas inmaduras. Es una forma de cáncer extremadamente mortal y agresiva que puede metastatizar fácilmente, lo que significa que puede diseminarse a otras partes del cuerpo y especialmente a los pulmones. Por lo general, el cáncer de hueso en los perros comienza como un crecimiento incontrolado en los huesos de las piernas, aunque puede desarrollarse en cualquier otro lugar. Esto puede causar cojera y dolor, y si la enfermedad se propaga, puede causar problemas de salud como dificultad respiratoria y otros problemas con las funciones corporales.

El cáncer de hueso a menudo es fatal en los perros, aunque la extirpación quirúrgica del hueso afectado a veces es posible y puede salvar la vida de los perros. Si observa signos de cáncer de hueso en su perro, consulte a su veterinario de inmediato para que puedan brindar un diagnóstico adecuado y recomendar opciones de tratamiento.

Esto es lo que debe saber sobre el cáncer de hueso en perros.

Síntomas del cáncer de hueso en perros

Los síntomas de cáncer de hueso en perros pueden aparecer sutilmente, especialmente en las primeras etapas de la enfermedad. Por lo general, el osteosarcoma se desarrolla en los huesos largos de las patas delanteras, aunque también se pueden ver afectadas las patas traseras, la mandíbula, los huesos de la cara, las costillas y las vértebras.

Los síntomas pueden variar según los huesos afectados.

Si observa los siguientes signos de cáncer de huesos, haga que un veterinario examine a su perro lo antes posible.

  • Cojera.
  • Signos de dolor, a menudo severos.
  • Debilidad.
  • Letargo.
  • Hinchazón, generalmente en las piernas, pero puede estar en las costillas o la columna vertebral.
  • Huesos rotos cerca del sitio del tumor.
  • Mandíbulas hinchadas.
  • Dificultad para comer.
  • Pérdida de apetito.
  • Signos de dolor al abrir la boca.
  • Secreción nasal.
  • Dificultad respiratoria.

Causas del cáncer de hueso en perros

No se comprenden las causas del cáncer de hueso en perros, aunque existen algunos factores de riesgo que se correlacionan con el desarrollo de la enfermedad.

Los hombres tienden a tener cáncer de hueso con más frecuencia, al igual que los perros que son esterilizados o castrados antes de cumplir un año de edad. Las razas grandes de perros tienden a desarrollar cáncer de hueso con mayor frecuencia, y hay algunas pruebas que sugieren que los perros que sufrieron fracturas óseas, que se colocaron quirúrgicamente implantes ortopédicos o que padecen otros trastornos óseos pueden estar en mayor riesgo de cáncer de huesos.

Tratamientos para el cáncer de hueso en perros

El tratamiento del cáncer de hueso en perros puede variar según los huesos afectados. Si el cáncer se desarrolla en las piernas, como lo hace en la mayoría de los casos, el curso de tratamiento habitual es la amputación. Afortunadamente, la mayoría de los perros todavía pueden vivir una vida normal después de esto y en su mayoría no se ven afectados por tener solo tres patas.

Existen nuevas técnicas veterinarias que implican eliminar solo las partes cancerosas de la pierna, a la vez que se conserva el resto, aunque existen algunas complicaciones por las que debe consultar. Siempre hay nuevos procedimientos en desarrollo que pueden ser menos invasivos y mejorar con el tiempo y la investigación, y debe preguntarle a su veterinario si su perro es diagnosticado con cáncer de hueso.

Algunos perros no pueden extirpar el hueso afectado si está cerca de un órgano o arteria vital. Para ellos, la cirugía no es una opción, y el pronóstico no es muy bueno. La quimioterapia y la radioterapia a menudo se usan además de la cirugía, pero solo si se puede extirpar el tumor primario. Debido a que el cáncer de hueso es tan agresivo y produce metástasis con facilidad, casi siempre se disemina a otro lugar, y generalmente a los pulmones. Si ese es el caso, se requerirá tratamiento adicional.

Muchos perros que pasan por el tratamiento con éxito viven otro año y otros viven otros cinco o seis años. Sin embargo, el cáncer de hueso a menudo es fatal, incluso con cirugía y terapia, y muchos propietarios deciden no seguir el tratamiento.

Los corticoesteroides, los AINE y los medicamentos antiinflamatorios pueden aliviar el dolor y mejorar la comodidad, y esta también es una opción para los perros que no son elegibles para la cirugía. El cáncer de hueso es una afección dolorosa, y muchos propietarios eligen la eutanasia en lugar de dejar que sus amados perros continúen sufriendo. Si su perro tiene cáncer de huesos, dependerá de lo que considere hacer con ellovy su veterinario determinar cuál es el curso de acción más apropiado. Los nuevos procedimientos y terapias están siempre en el horizonte, por lo que cuando lea esto, puede que ya haya mejores alternativas que las que se describen aquí.