Ingestión de heces y objetos extraños en perros

Ingestión de heces y objetos extraños en perros

Coprofagia y Pica en perros
 

La pica es un problema médico relacionado con el anhelo de un perro por un artículo no comestible y el posterior consumo de dicho artículo. La coprofagia, mientras tanto, es comer e ingerir heces.

Generalmente, ninguna de estas condiciones es el resultado de una enfermedad subyacente, sin embargo, puede ocurrir. Afortunadamente, existen opciones de tratamiento en este tipo de casos, o prácticas de modificación del comportamiento que pueden implementarse si se trata de un problema no médico.

 

Síntomas y tipos
 

Puede observar al perro comiendo tierra, arcilla, rocas, jabón u otros elementos que pueden poner en peligro la salud del perro. El sistema de órganos más grande que se ve afectado por este comportamiento es el tracto gastrointestinal, especialmente si se tragan objetos extraños. Puede notar que el perro está vomitando, tiene heces blandas o tiene diarrea. Puede haber debilidad y letargo en el perro.

 

Causas
 

Hay varias causas posibles de que los perros coman heces u otros artículos no alimentarios, incluida la desnutrición, la deficiencia de vitaminas, el aumento del apetito o afecciones como la diabetes o la enfermedad de la tiroides. Los parásitos pueden ser otra de las causas de este comportamiento.

 

A veces, un perro comerá sus heces si hay alimentos no digeridos en sus heces. Las madres con recién nacidos también comúnmente comen las heces de sus recién nacidos. Como tal, los cachorros pueden comer las heces como una observación del comportamiento de la madre o como parte de la exploración. Además, un perro puede comer heces como respuesta a un castigo reciente, para llamar la atención o porque desea limpiar su área ambiental

 

Causas médicas:

 

-Enfermedad inflamatoria intestinal
-Diabetes
-Parásitos intestinales
-Anemia
-Aumento del hambre
-Enfermedad neurológica
-Deficiencia vitaminica
-Desnutrición
-Enfermedad de tiroides
 

Diagnóstico
 

Su veterinario buscará distinguir entre causas médicas y conductuales. Se recomendará un examen físico completo para descartar causas médicas subyacentes. Si no se debe a una afección médica, el veterinario llevará un historial completo del perro, incluida su dieta y apetito, las prácticas de manejo e información sobre su entorno. Esto ayudará al veterinario a desarrollar un plan de tratamiento adecuado. 

 

Tratamiento
 

El tratamiento también dependerá de si la causa subyacente es de naturaleza médica o conductual. Por ejemplo, si es de naturaleza conductual, su veterinario puede recomendar cambiar el entorno del perro o utilizar formas de modificación del comportamiento, como un hocico. Además, limite el acceso del perro a cualquier artículo no comestible en el hogar.

 

Vivir y administrar
 

Se recomienda un seguimiento durante los primeros meses posteriores al tratamiento inicial del perro.

 

Prevención
 

La prevención de este tipo de comportamiento requerirá limitar el acceso del perro a los artículos no alimentarios, o aplicar un sabor amargo o picante a tales artículos para desalentar el consumo regular o la masticación. Mantener el área del perro limpia y deshacerse de los residuos con prontitud también impedirá el acceso del perro a las heces.

 

Además, se deben cumplir las necesidades dietéticas para asegurarse de que al perro se le suministren todas sus necesidades vitamínicas y nutricionales, y para asegurarse de que el perro reciba la cantidad requerida de alimento.