Entrenamiento del perro para detener el ladrido incesante de su mascota

Entrenamiento del perro para detener el ladrido incesante de su mascota

Los perros ladran por muchas razones: miedo, excitación, ansiedad, aburrimiento, como advertencia, y algunas veces simplemente para llamar la atención. Como resultado, ladrar es una de las herramientas de comunicación más importantes de su perro. A veces, a los padres de mascotas no les molestan unos cuantos ladridos, por ejemplo, si su perro le dice que ha llegado un visitante o si simplemente están jugando alegremente con otro perro. Es fácil entender el ladrido apropiado en ciertas situaciones, pero también hay un momento en que no se desea ladrar. Y el ladrido incesante y habitual nunca es bienvenido.

Si tu perro tiene tendencia a ladrar demasiado, ¡no temas! Hay varias maneras de revertir el hábito, así que echemos un vistazo a algunas opciones:

Establecer el trabajo en equipo
Un primer paso inicial en el entrenamiento del perro de cualquier tipo es establecer el trabajo en equipo entre usted y su perro. Dele a su perro elogios y refuerzos positivos, como golosinas, cuando elija el comportamiento apropiado. Esto ayuda a guiar a su perro a los comportamientos deseables, ya que son recompensados ​​cada vez que reforzará ese comportamiento para que ocurra nuevamente.

No esperes el éxito durante la noche
Si su perro ha estado ladrando durante mucho tiempo, probablemente no será fácil cambiar el hábito rápidamente. Los perros aprenden mejor cuando se les ofrece una guía consistente y de largo plazo de parte de sus padres; por lo general, las "soluciones rápidas" por única vez no son tan efectivas.

Asegúrese de que su perro esté haciendo suficiente ejercicio y estimulación mental; un perro con energía reprimida puede ser más propenso a ladrar en exceso. La raza de tu perro también jugará un factor en la cantidad de ejercicio físico y estimulación mental que se requiere. Por ejemplo, un Border Collie o una raza de trabajo similar requerirá mucho más ejercicio y estimulación que una raza más relajada como un Basset Hound. Caminar, jugar a la pelota y simplemente estar activo con usted ayudará a su perro a regular los ladridos durante los momentos más tranquilos. (¡Además, piense en el ejercicio del que ambos se beneficiarán!)

"Ignorar" el problema
Una reacción común al ladrido incesante es gritarle al perro que se detenga. Esto puede ser confuso para los perros, ya que pueden interpretar su ruido simplemente como unirse a la diversión de ladrar.

En cambio, intenta ignorar los ladridos de tu perro. Si bien esto puede ser muy desafiante, también puede ser muy eficaz en algunas circunstancias, como cuando su perro ladra simplemente para llamar la atención. Si su perro ladra porque quiere que se levante y juegue y usted reacciona reaccionando ante este ladrido, el perro acaba de ser recompensado por este comportamiento: su perro obtuvo exactamente el resultado deseado. (Sin embargo, algunos perros seguirán ladrando incluso cuando se los ignore, por lo que esta no siempre es una solución efectiva).

Considera el disparador
Si la atención no es el problema, trate de determinar si hay algo más que pueda estar causando que su perro ladre. Este "algo" puede ser cualquier cosa: personas entregadas, vida silvestre en su patio trasero, animales domésticos que su perro puede ver pero no puede acceder, y así sucesivamente. Si su perro ladra constantemente ante algo que ve fuera de la ventana o fuera de su jardín, eliminar el acceso de su perro a esa habitación o esa parte del jardín (aunque solo sea en determinados momentos) puede resolver el problema.

Desensibilizar a su perro para el estímulo es otra posibilidad. La Humane Society de los Estados Unidos recomienda introducir el estímulo a distancia y luego recompensar a su perro por no ladrar. Esto le enseñará a su perro a asociar el estímulo con una recompensa, en lugar de hacerlo con la necesidad de ladrar. Luego puede reducir gradualmente la distancia entre su perro y el estímulo.

Enseñar claves
Irónicamente, algunos perros se benefician de que les enseñen una señal de "hablar". Su objetivo final es introducir tanto una señal de "hablar" como de "silencio". Una vez que el perro entiende la diferencia, la señal "silenciosa" puede usarse para silenciar los ladridos no deseados.