Síntomas de pancreatitis canina

Síntomas de pancreatitis canina

La pancreatitis canina es más frecuente en perros de siete años o más y en perros de raza pequeña. La enfermedad ocurre cuando los jugos en el páncreas comienzan a atacar el órgano, lo que resulta en inflamación. Dado que las dietas deficientes se asocian con pancreatitis, alimente alimentos de alta calidad con bajos carbohidratos y altas cantidades de proteínas. Aunque es tratable, la pancreatitis es muy grave y no todos los perros se recuperan. Muchos síntomas indican otras enfermedades, por lo que debe consultar al veterinario para obtener un diagnóstico definitivo.

Dolor abdominal

En algunos perros con pancreatitis, el dolor abdominal es obvio y el abdomen del perro puede estar distendido. En otros perros, los síntomas son más sutiles. Esté atento a la pérdida de apetito, cambios frecuentes de posición o no tumbarse por completo. El perro puede parecer "encorvado" o acostado con el pecho hacia abajo y los cuartos traseros. Un perro que presente tales síntomas debe ser llevado al veterinario inmediatamente.

Vómitos y diarrea

Tanto el vómito como la diarrea pueden ser sintomáticos de pancreatitis, especialmente si las heces aparecen amarillentas o grasosas. La fiebre también puede estar presente. Asegúrese de que el perro no se meta en la basura ni consuma toxinas, ya que esto puede causar tanto los síntomas como la pancreatitis. Si los vómitos y la diarrea persisten por más de un período corto, lleve al perro al veterinario para su evaluación y diagnóstico.

Síntomas severos de la enfermedad

La pancreatitis en perros varía de leve a severa. Los síntomas más graves incluyen la sepsis, una infección que se extiende por todo el cuerpo. Otros síntomas de alerta roja incluyen dificultades para respirar, arritmias cardíacas y hemorragia. El perro puede perder el conocimiento. Traiga al perro a un hospital veterinario de emergencia de inmediato. El tratamiento incluye terapia IV, antibióticos y analgésicos y, en el peor de los casos, cirugía. Los perros con diabetes, hipotiroidismo y diversas enfermedades gastrointestinales tienen un mayor riesgo de desarrollar pancreatitis severa.