Úlcera colónica en perros

Úlcera colónica en perros

Colitis ulcerosa histiocítica en perros
 

La colitis ulcerativa histiocítica es una enfermedad poco frecuente que se caracteriza por úlceras en el revestimiento del colon e inflamación con histiocitos positivos en ácido Schiff (PAS). Los histiocitos son los glóbulos blancos grandes que residen en el tejido conectivo normal, donde ingieren microorganismos infecciosos y partículas extrañas. Ellos son un componente esencial del sistema inmune. El origen y mecanismo patogénico de este trastorno es desconocido; sin embargo, se asume una causa infecciosa.

 

Afecta principalmente a boxeadores jóvenes, por lo general de menos de dos años de edad, y también ha sido reportado en bulldogs franceses, un mastín, un malamute de Alaska, un bulldog inglés y un Pinscher Doberman. La colitis ulcerativa histiocítica también puede tener una posible base genética, pero se desconoce la causa.

 

Síntomas y tipos
 

-Diarrea sanguinolenta y mucoide con frecuencia creciente de defecación
-Tenesmus (sensación de que uno necesita defecar).
-La pérdida de peso y la debilidad pueden desarrollarse más adelante en el proceso de la enfermedad
 

Causas
 

No hay causa conocida ni factores predisponentes, aparte de estar relacionados con la raza en los perros Boxer.

 

Diagnóstico
 

Su veterinario deberá descartar otras causas de la colitis. Hay tantas causas posibles para esta condición, que su veterinario probablemente usará el diagnóstico diferencial. Este proceso se guía por una inspección más profunda de los síntomas visibles aparentes, descartando cada una de las causas más comunes hasta que se resuelva el trastorno correcto y pueda tratarse de manera apropiada. Las causas que se confirmarán o descartarán en este proceso incluyen EII no histiocítica, colitis infecciosa, colitis parasitaria y colitis alérgica.

 

Otros diagnósticos que pueden ser aparentes incluyen inversión cecal, donde la primera porción del intestino grueso se gira sobre sí misma; invaginación ileocólica, donde una parte del intestino pasa al siguiente; neoplasia, como linfoma o adenocarcinoma, un tipo de cáncer que se origina en una glándula; un cuerpo extraño; pólipos colorrectales; y síndrome del intestino irritable. La diferenciación se puede hacer mediante el examen de las flotas fecales, frotis directos, cultivo bacteriano de patógenos, imágenes abdominales y colonoscopia con biopsia.

 

Una colonoscopia de los intestinos puede revelar focos rojos irregulares (ulceraciones puntiformes), ulceración manifiesta, pliegues mucosos gruesos, áreas de tejido de granulación o estrechamiento del intestino. Se deberán tomar múltiples muestras de biopsia para obtener un diagnóstico.

 

Tratamiento
 

El manejo médico ambulatorio de su perro incluirá el cambio de la dieta para incluir suplementos de fibra moderadamente fermentable. Su veterinario le aconsejará sobre la posibilidad de enfermedad progresiva y recurrencia y puede recetar antimicrobianos y medicamentos antiinflamatorios.

 

Vivir y administrar
 

Los signos clínicos y el peso corporal deben monitorearse cada semana o dos semanas inicialmente. Dependiendo del resultado, su perro puede necesitar terapia antibiótica continua.