Envenenamiento por anticoagulantes en perros

Envenenamiento por rodenticida anticoagulante en perros
 

El objetivo de un anticoagulante es prevenir la coagulación (coagulación) de la sangre. Estos agentes se usan comúnmente en venenos para ratas y ratones, y son uno de los venenos domésticos más comunes, lo que representa una gran cantidad de intoxicaciones accidentales entre perros. Cuando son ingeridos por un animal, los anticoagulantes bloquean la síntesis de vitamina K, un componente esencial para la coagulación normal de la sangre, lo que produce un sangrado espontáneo e incontrolable.

 

Normalmente, los perros que tienen una intoxicación leve con anticoagulantes no muestran signos de intoxicación durante varios días, pero a medida que el veneno comienza a afectar el sistema, el perro se debilitará y palidecerá debido a la pérdida de sangre. El sangrado puede ser externo; esto puede mostrarse como una hemorragia nasal, vómito sanguinolento o sangrado del recto. Los perros también pueden sufrir hemorragias internas invisibles; el sangrado en el tórax o el abdomen, por ejemplo, es fatal si no se diagnostica a tiempo.

 

Síntomas y tipos
 

Estos son algunos de los síntomas más comunes de la intoxicación por anticoagulantes:

 

-Débil, tambaleante, inestable
-Sangrado de nariz
-Sangre en el vómito
-Sangre en las heces
-Sangrado por el recto
-Moretones y hematomas debajo de la piel
-Hemorragias (sangrado excesivo) en las encías
-Ascitis (hinchazón del vientre) debido a la acumulación de sangre en el abdomen
-Dificultad para respirar debido a la sangre en los pulmones (esto producirá un sonido de cascabeleo o crujido)
 

Causas
 

La principal causa de la intoxicación por anticoagulantes es la ingestión de veneno para roedores. Si sospecha que su perro ha entrado en contacto con veneno para ratas o ratones, y está viendo algunos de los síntomas enumerados anteriormente, deberá llevar a su perro a un veterinario antes de que la salud de su mascota se vuelva crítica.

 

Tenga en cuenta que los perros al aire libre (o perros que salen al aire libre con frecuencia) están en riesgo de envenenamiento de roedores. Puede ser en el patio de un vecino, en una bolsa de basura o en un callejón. Los perros que se dedican a perseguir y matar a los roedores también pueden ser susceptibles a este tipo de intoxicación. Incluso si usted no vive en un área donde las ratas o los ratones son una preocupación, el veneno para roedores se puede usar para otras plagas suburbanas comunes, como mapaches, zarigüeyas o ardillas.

 

Algunos de los principales productos químicos anticoagulantes que se pueden encontrar en los venenos para roedores (u otros productos para el hogar) son:

 

-Warfarina
-Hydroxycoumadin
-Brodifacoum
-Bromadiolona
-Pindone
-Diphacinone
-Diphenadione
-Clorohacinona
 

El primer tipo de anticoagulantes son venenos acumulativos. Estos venenos contienen warfarina e hidroxicocoumadina como principales anticoagulantes y requieren múltiples alimentaciones que tardan varios días en matar a un roedor.

 

El segundo tipo de anticoagulante es más mortal, ya que mata a los roedores en una dosis única en lugar de a través del tiempo. Estos venenos anticoagulantes más mortíferos contienen productos de clase indanedione, como pindone, diphacinone, diphenadione y chlorohacinone, todos los cuales son extremadamente tóxicos. Los rodenticidas que contienen los ingredientes bromadiolona y brodifacoum, por ejemplo, son de 50 a 200 veces más venenosos que los que contienen warfarina e hidroxicudamadina.

 

Otra causa de intoxicación por anticoagulantes en perros es la ingestión accidental de medicamentos. La heparina, un medicamento común para tratar la coagulación de la sangre en humanos, puede tener un efecto tóxico en los animales. A menudo, los perros que tienen acceso a los medicamentos comerán lo que han encontrado, ya sea porque los medicamentos están a su alcance o porque el botiquín se mantiene desbloqueado.

 

Diagnóstico
 

Su veterinario realizará un examen físico minucioso a su perro, teniendo en cuenta el historial de antecedentes de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber precipitado esta afección. Tendrá que dar un historial completo de la salud de su perro y las actividades recientes. Se realizará un perfil sanguíneo completo, que incluirá un perfil de sangre química, un conteo sanguíneo completo y un análisis de orina. Además, su médico controlará el tiempo que tarda la sangre del perro en coagularse para determinar la gravedad del envenenamiento.

 

Si tiene una muestra del veneno, deberá llevarlo consigo a la oficina del veterinario; traer muestras del vómito y / o las heces del perro también puede ser útil.

Tratamiento
 

Si su perro está sufriendo de hemorragia espontánea causada por anticoagulantes, el tratamiento implicará la administración de sangre entera fresca o plasma congelado, en una cantidad determinada por la velocidad y el volumen de la pérdida de sangre del animal. La vitamina K, que es necesaria para la coagulación sanguínea normal, se usará específicamente como antídoto, y se administrará mediante inyecciones subcutáneas (bajo la piel), con dosis repetidas según sea necesario, mediante inyección o incluso por vía oral, hasta que la coagulación de la sangre el tiempo vuelve a la normalidad

 

No induzca el vómito a menos que su veterinario le haya aconsejado que lo haga. Algunos venenos pueden causar más daño al regresar a través del esófago que lo que bajaron.

 

Vivir y administrar
 

Si su perro consume una forma acumulativa leve de un anticoagulante, su perro puede recuperarse en una semana, pero si fue el anticoagulante de dosis única letal, puede tomar hasta un mes.

 

Prevención
 

La intoxicación por anticoagulantes se puede prevenir manteniendo todos los venenos fuera del alcance de sus mascotas. Todos los demás productos químicos, medicamentos y medicamentos (especialmente medicamentos anticoagulantes) también deben mantenerse fuera del alcance de su perro, idealmente dentro de un gabinete.