Sobrecrecimiento Bacteriano Intestinal Pequeño (SIBO en inglés) en Perros

Si bien es cierto que ciertas bacterias deben estar presentes en el intestino para que ocurra la digestión y la absorción de nutrientes, si el crecimiento bacteriano se sale de control, se produce un problema. Ese problema se llama, simplemente, sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado o SIBO (en inglés). La enfermedad puede ocurrir por una variedad de razones y puede afectar a cualquier perro. Gas y diarrea son los principales síntomas. Los antibióticos pueden ayudar a calmar el crecimiento excesivo de bacterias, mientras que las causas subyacentes se tratan en consecuencia.

Visión de conjunto


La parte superior del intestino delgado es responsable de la digestión continua de los alimentos cuando sale del estómago y de comenzar el proceso en el que los nutrientes se absorben en el torrente sanguíneo para diseminarse por todo el cuerpo. Las bacterias presentes aquí normalmente ayudan en el proceso de descomposición de alimentos parcialmente digeridos dentro de los intestinos. En los perros, el crecimiento excesivo de esta bacteria da como resultado un proceso común etiquetado descriptivamente como "sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado" o SIBO.

Es un gran problema para algunos perros y ocurre por varias razones, entre las que se incluyen las siguientes:


Ileus: cuando las ondas peristálticas normales que mueven los alimentos parcialmente digeridos hacia adelante no están presentes, las poblaciones bacterianas aumentan. Los problemas neurológicos, obstrucción gastrointestinal, pancreatitis, peritonitis, parasitismo y otros procesos pueden todos causar la falta de movimiento intestinal hacia delante llamado íleo.
Digestión alterada o absorción de nutrientes: esto puede ocurrir con insuficiencia pancreática exocrina (secreción inadecuada de enzimas digestivas por el páncreas) y otros trastornos que pueden conducir a una mala digestión y absorción de nutrientes.
Desnutrición o inmunodeficiencia: cuando la condición general del cuerpo se ve afectada adversamente, todas las defensas normales se pueden degradar, lo que provoca un crecimiento incontrolado de bacterias.


Lo anterior tiende a ser etiquetado como causas secundarias de SIBO. Pero SIBO también puede ser idiopático, lo que significa que los veterinarios no entienden exactamente por qué sucede.

Síntomas e identificación


La SIBO secundaria puede afectar a cualquier perro, dependiendo de la causa subyacente. Pero la SIBO idiopática tiende a afectar a perros relativamente jóvenes. La diarrea y la flatulencia (gas) son los signos más comunes de SIBO. La diarrea crónica e intermitente es la más típica, y muchos perros también sufren pérdida de peso, retraso en el crecimiento y / o falta generalizada de crecimiento o aumento de peso. Algunos perros pueden parecer excesivamente hambrientos e incluso pueden comer sus heces u otros artículos no digeribles.

La SIBO se identifica al observar la diarrea del intestino delgado (que se caracteriza por tensiones limitadas y grandes volúmenes) y al encontrar un gran número de bacterias en la materia fecal. El diagnóstico está dirigido principalmente a descartar otras causas potenciales de sobrecrecimiento bacteriano y diarrea. Debido a que estos son numerosos, el proceso generalmente involucra rayos X, examen fecal en serie (no cultivos, que son notoriamente poco confiables) y, a veces, endoscopia para examinar la parte superior del intestino delgado en busca de altos niveles de bacterias.

Los análisis de sangre que revelan altos niveles de folato y disminución de la cobalamina también pueden ser indicativos del proceso. Esto se debe a que el folato es sintetizado por la bacteria y la cobalamina está ligada a ellos. Sin embargo, estas pruebas pueden no ser concluyentes.

Razas Afectadas


Los pastores alemanes están sobrerrepresentados entre los que sufren con SIBO, pero los perros de cualquier raza pueden verse afectados.

Tratamiento


El tratamiento del proceso subyacente es el mejor enfoque para SIBO secundaria. Para SIBO idiopática, los antibióticos son altamente efectivos para ayudar a los propietarios a controlar los signos clínicos de sus perros. Es por eso que esta versión de la enfermedad a menudo se denomina SIBO sensible a los antibióticos o diarrea sensible a los antibióticos (ARD en inglés).

Pronóstico


Para SIBO secundario, si se puede abordar la causa subyacente, la condición se puede corregir más fácilmente. Sin embargo, no hay cura para SIBO idiopática. Es posible que algunos perros jóvenes superen la enfermedad (posiblemente a medida que su sistema inmune madure), pero en otros casos, se pueden recomendar terapias dietéticas y suplementos para ayudar a controlar la afección a largo plazo.