Cómo despegar el problema ladrido en la yema.

Cómo despegar el problema ladrido en la yema.

Además de ser lindo, dulce y tierno, un cachorro nuevo también puede ser bastante ruidoso. Esos pequeños yaps suenan inocentes al principio, pero una vez que obtiene un bajo en su corteza, se convierte en un gran problema.  

Hemos enumerado algunas razones comunes para ladrar y soluciones fáciles para convertir a un pequeño yapper en un cachorro tranquilo y feliz.  

1. Buscando atención. Al principio, un cachorro ladrará para llamar la atención (y cualquier cosa que quiera). El truco no es reforzar este comportamiento cediendo y respondiendo con comida, golosinas, agua o juguetes, como lo haría con un bebé que llora. Puede ignorar los ladridos al alejarse, luego recompensar al cachorro con golosinas o juguetes una vez que haya calmado.  

2. Ansiedad de separación. Cuando tu cachorro ladre tan pronto como salgas de la casa, es posible que no te estés yendo de la manera correcta. No hagas mucho escándalo cuando salgas por la puerta acurrucándote, diciéndole adiós y diciéndole al perro que volverás pronto. Los perros no lo entienden Asegúrate de que tu perro esté ocupado con los juguetes y cómodo en su caja, y simplemente vete sin decir nada. Parece duro, pero reducirá enormemente la ansiedad de su cachorro. Además, no arroje a su cachorro amor y atención tan pronto como regrese a casa, tanto como lo desee. De hecho, ni siquiera mire al cachorro ni diga nada cuando entre por la puerta. Toma cinco minutos, luego recupera al cachorro de su caja. Después de un poco de práctica, aprenderá que su ir y venir no es gran cosa, y que siempre volverá.  

3. Aburrimiento. Los perros aburridos ladran simplemente porque no hay nada más que hacer. Si siempre se asegura de dejar a su perro con sus juguetes favoritos, un hueso de cuero crudo, comida y agua, es probable que no comience a ladrar. Uno de nuestros juguetes favoritos es el Kong, que puedes llenar con mantequilla de maní o golosinas para perros. Los perros pueden pasar horas solos con uno de estos mientras intentan recuperar sus delicias.