6 enfermedades urinarias en perros

6 enfermedades urinarias en perros

Un perro feliz y saludable tiene un sistema de "plomería" que funciona bien. Consulte a su veterinario si los hábitos de baño de su perro cambian, ya que las condiciones de detección temprana pueden disminuir el daño e incluso salvar la vida de su perro. Aquí hay un resumen de las enfermedades urinarias caninas más comunes a tener en cuenta:

 

  1. Infección del tracto urinario

Las infecciones del tracto urinario superior en perros involucran los riñones y los uréteres, mientras que las infecciones urinarias más bajas en los perros afectan la vejiga y la uretra. Las causas comunes pueden incluir infecciones bacterianas (en particular, Streptococcus y Escherichia coli), enfermedades endocrinas y lesiones. Los perros con ITU presentarán muchos de estos signos: orina turbia o con sangre, incapacidad para orinar, esfuerzo al intentar orinar, dolor al orinar, lamer obsesivamente el área genital, aumentar la cantidad y / o frecuencia de la micción, de repente ensuciar la casa, dolor de espalda y vómitos.

 

  1. Infección renal:

La pielonefritis es el término médico para una infección renal inflamada causada por bacterias. Un sistema inmune debilitado puede hacer que su perro sea más vulnerable a una variedad de infecciones bacterianas, incluidas las asociadas con enfermedades dentales. Todas estas infecciones bacterianas pueden debilitar la capacidad del riñón para filtrar toxinas y productos de desecho de la sangre. Los síntomas comunes asociados con la infección renal incluyen vómitos, vómitos, pérdida de peso, orina sanguinolenta, encías pálidas, letargo, disminución del apetito y cambio en la cantidad de orina.

 

Piedras de riñón o vejiga:

Algunas razas de perros, incluidos Shih Tzus, Schnauzers miniatura y Dálmatas, son más propensas a desarrollar cristales o cálculos en los riñones (médicamente referidos como nefrolitiasis). Muchas causas están relacionadas con cálculos renales, que incluyen altos niveles de calcio. Las piedras de la vejiga están hechas de compuestos químicos como estruvita, urato o cristales de oxalato de calcio. Busque estas señales de advertencia: esfuerzo para orinar, orina descolorida, accidentes de suciedad en la casa, intentos frecuentes de orinar y lamer alrededor de la abertura urinaria.

 

  1. Diabetes:

Esta enfermedad crónica (formalmente conocida como diabetes mellitus) es un trastorno del metabolismo en el cual la conexión glucosa-insulina no está funcionando en armonía. Busque estos signos tempranos: aumento de la sed y aumento de la micción, pérdida de peso y aumento del apetito. Sin embargo, si se permite que progrese la diabetes, su perro presentará vómitos, pérdida de apetito, energía disminuida y, finalmente, cataratas, infecciones del tracto urinario e insuficiencia renal.

 

  1. enfermedad de Cushing:

También conocido como hiperadrenocorticismo, esta condición es el resultado de una producción excesiva de cortisol liberado por las glándulas suprarrenales. Los perros mayores corren mayor riesgo. Es difícil de diagnosticar, pero los perros afectados estarán extremadamente hambrientos y sedientos, orinarán con más frecuencia y en mayor volumen, desarrollarán infecciones, perderán masa muscular y ósea y sufrirán de abdomen agrandado.

 

  1. Enfermedad de la glándula prostática:

Algunos perros machos no muestran ningún síntoma de esta infección que pueda desarrollarse en perros intactos. Pero aquí hay algunos signos comunes: sangre en la orina, sangre en la eyaculación, dificultad para orinar o defecar, heces en forma de cinta, disminución del apetito, marcha rígida y dolor abdominal.

 

  1. Incontinencia del perro:

Un músculo del esfínter urinario debilitado hace que la orina se filtre. Otras causas pueden incluir desequilibrio hormonal, enfermedad de la médula espinal, infección del tracto urinario o cálculos y reacción a ciertos medicamentos. Un perro incontinente goteará orina (incluso mientras duerme o subirá escaleras) y desarrollar enrojecimiento alrededor de la vulva o el área del pene. Esta condición tiende a afectar a los perros de mediana edad a los mayores.