10 datos divertidos sobre los perros de Japón

10 datos divertidos sobre los perros de Japón

Ya sean criados para la caza, la protección o el puro compañerismo, los perros de Japón tienen largas y coloridas historias. Aquí hay 10 hechos fascinantes sobre ellos y cómo llegaron a nuestras costas de América del Norte.

  1. Devoción conocida en todo el mundo

El Akita tiene admiradores en todo el mundo, pero un perro, Hachiko, es el responsable de catapultar a la raza en el escenario mundial. Hachiko, nacido en 1923, era propiedad del profesor Ueno de Tokio y acompañaba a su maestro hacia y desde la estación de tren todos los días. En mayo de 1925, el profesor Ueno nunca llegó a saludar a Hachiko. Él había sufrido una hemorragia cerebral fatal en el trabajo. El leal Akita viajó hacia y desde la estación de tren todos los días durante los siguientes nueve años, esperando el regreso del profesor Ueno. Permitió que los parientes de su amo lo cuidaran, pero nunca abandonó la vigilia. En 1934, se erigió una estatua de bronce en honor de Hachiko en la estación de trenes de Shibuya, trayendo su asombrosa historia al mundo.

  1. Dos tipos de Akita

La apariencia de los Akitas japoneses y estadounidenses comenzó a divergir después de la Segunda Guerra Mundial. Fue durante este período que los militares de EE. UU. Estacionados en Japón se encontraron por primera vez con la raza, y admiraban a los Akitas más grandes, de huesos más pesados ​​y más parecidos a los osos. Los entusiastas japoneses preferían la versión de huesos más ligeros con una cabeza más fina parecida a un zorro. El American Kennel Club reconoce ambos tipos como una sola raza. En la mayoría de los otros países, la cepa estadounidense más grande y más pesada se considera una raza separada y se denomina "Gran perro japonés", mientras que los perros japoneses más refinados se llaman Akitas.

  1. Las velas de carga real a América

En 1636, Japón impuso una política aislacionista que duró más de dos siglos, decidida a desterrar al mundo exterior y proteger su cultura. Fue el comodoro Matthew Perry quien abrió Japón a los occidentales a mediados de la década de 1850. Fue enviado a Japón por el presidente de los EE. UU., Franklin Pierce, con los buenos deseos de la Reina Victoria de Gran Bretaña. Perry recibió el regalo de tres pares de pequeños perros imperiales: un par para él, otro para el presidente Pierce y un tercero para la reina Victoria. Estos fueron los antepasados ​​de Chin japonés de hoy. De los seis, los únicos que se sabe que sobrevivieron al viaje fueron los que le dieron a Perry. Otra coincidencia: Perry le regaló su par de perros a su hija, Caroline Perry Belmont, que estaba casada con August Belmont. Su hijo, August Belmont, Jr., se desempeñó como presidente del American Kennel Club de 1888 a 1915.

  1. Las formas de gatos de Chin

Atesorado por la nobleza japonesa, el delicado Chin es muy felino, tanto en apariencia como en hábitos. Alerta, independiente e inteligente, el Chin usa sus patas para lavarse y limpiarse la cara. Otros rasgos felinos incluyen el amor por descansar en superficies altas, un excelente sentido del equilibrio y una afición por esconderse en lugares inesperados.

  1. ¿Qué hay en un nombre?

La palabra "shiba" significa matorral en japonés, que se refiere a un tipo de árbol o arbusto cuyas hojas se vuelven rojas en el otoño. Esto lleva a algunos a creer que los perros cazaban en arbustos silvestres; otros sostienen que fueron nombrados por su color rojo, similar al de las hojas de maleza. Sin embargo, en un antiguo dialecto de Nagano, la palabra "shiba" significa pequeño, por lo que tal vez el nombre era una referencia al tamaño diminuto de la raza.

  1. curiosidad de color

No muchas razas vienen en un color que tiene un nombre único, pero el Shiba Inu tiene esa distinción. Los Shibas rojos se ven con mayor frecuencia, pero también vienen en negro y canela y sésamo (rojo con pelos de punta negra). El sésamo es un patrón de color hermoso y distintivo. Algunos propietarios multi-Shiba insisten en un trío para su hogar, con uno de cada color.

  1. ¿El Masti? de Japón

El Tosa Ken (también conocido como Tosa Inu, Mastín Japonés y Perro de Pelea Japonés) es la más grande de todas las razas japonesas, criada para el coraje y la habilidad atlética en las arenas de combate de Japón. El Tosa se creó combinando razas japonesas y occidentales, entre las que se incluyen Bulldogs, Mastiffs, Great Danes y German Pointers, y también, según algunas versiones, Saint Bernards y Bull Terriers. Aunque el coraje es un sello distintivo de los Tosa, el estándar de la raza también requiere que los perros posean paciencia y compostura.

  1. Músculos envueltos en seda

Como si los Tosa no fueran lo suficientemente inspiradores por sí solos, los perros son frecuentemente representados con atuendo ceremonial completo. Imagínense estos monstruos, que inclinan la balanza entre 150 y 200 libras, con mantas de seda sobre la espalda y gruesas correas trenzadas sostenidas por dos manipuladores que también están vestidos con sus galas de seda.

  1. cargado para oso

Los Ainu son salvajes y poderosos, de raza Spitz de tamaño mediano, cuya historia está estrechamente vinculada a la de la tribu Ainu, los indígenas de Hokkaido. Su doble capa le permitía resistir las fuertes nevadas y las fuertes nevadas, mientras que su coraje le servía para cazar expediciones de osos y venados.

  1. Protegido por la ley

Se cree que los ainu son los más antiguos de las razas japonesas y rara vez se los ve fuera del país. En 1937, a través del trabajo de la Sociedad para la Preservación de Razas japonesas, los Ainu fueron designados como "especies raras protegidas por la ley" y como "Monumento Natural Japonés".