Encefalitis secundaria a la migración parasitaria en gatos

Encefalitis secundaria a la migración parasitaria en gatos

Encefalitis secundaria a la migración parasitaria en gatos
 

También conocida como encefalitis, la inflamación del cerebro puede deberse a una variedad de factores. Los parásitos, por ejemplo, pueden migrar al sistema nervioso central (SNC) del gato, ingresar por la sangre o por los tejidos adyacentes, incluido el oído medio, la abertura natural en el cráneo, las cavidades nasales y la placa cribriforme (parte del cráneo), o Fontanelas abiertas, también llamadas "puntos blandos".

 

Estos parásitos normalmente pueden afectar a otro sistema orgánico del mismo huésped (por ejemplo, Dirofilaria immitis, Taenia, Ancylostoma caninum, Angiostrongylus), o una especie huésped diferente (por ejemplo, gusano redondo de mapache, Baylisascaris procyonis; gusano redondo de Skunk, B. columnaris; Coenurus spp. , o Cysticercus cellulosae). Dirofilaria immitis se ve con mayor frecuencia en gatos adultos, mientras que los otros parásitos generalmente infectan a los gatitos más jóvenes que están expuestos al aire libre.

 

Síntomas y tipos
 

Los síntomas asociados con este tipo de encefalitis variarán dependiendo de la porción de SNC afectada. Cuterebriasis, por ejemplo, ocurre principalmente entre julio y octubre en los Estados Unidos y se caracteriza por la repentina aparición de cambios de comportamiento, convulsiones y problemas de visión. Además, las infecciones parasitarias son a menudo asimétricas y afectan a un lado pero no al otro.

 

Causas
 

La forma más común en que un gato adquiere este tipo de encefalitis es alojándose en una jaula que ha sido ocupada previamente por un huésped infectado; por ejemplo, mapaches, mofetas.

 

 

 

Diagnóstico
 

Deberá proporcionar al veterinario un historial completo de la salud de su gato, incluida la aparición y la naturaleza de los síntomas. Luego realizará un examen físico completo, así como un perfil bioquímico, análisis de orina, hemograma completo (CBC), cuyos resultados suelen ser normales, a menos que los parásitos también hayan migrado a otros órganos.

 

La tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) del cerebro pueden revelar una lesión focal y / o la muerte del tejido cerebral por el bloqueo de los vasos sanguíneos cerebrales, que son compatibles con infecciones parasitarias. Un tapón de líquido cefalorraquídeo es otro método de diagnóstico común utilizado para confirmar una infección parasitaria; sin embargo, el grifo puede producir resultados normales a pesar de la encefalitis.