Ciego ojo tranquilo en gatos

Ciego ojo tranquilo en gatos

Si su gato tiene pérdida de visión en uno o ambos ojos sin inyección vascular ocular u otros signos aparentes de inflamación ocular, puede estar sufriendo de Blind Quiet Eye. Esta enfermedad puede ocurrir debido a anomalías en la detección de imágenes de la retina, el enfoque de la retina, la transmisión del nervio óptico o simplemente la incapacidad del sistema nervioso central para interpretar las imágenes correctamente.

 

Síntomas y tipos
 

Debido a que Blind Quiet Eye afecta directamente la visión del gato, puede mostrar varios signos, entre ellos:

 

Comportamiento torpe (por ejemplo, chocar con objetos, tropezar, caer)
Respuesta a la amenaza disminuida o ausente (es decir, no parpadea cuando se mueve una mano hacia los ojos)
Respuestas de colocación visuales dañadas (por ejemplo, extiende las patas incorrectamente al intentar acercarse a una superficie cercana)
 

Además, estos problemas pueden volverse más exagerados al salir por la noche.

 

Causas
 

Existen varias causas para el ojo ciego, como las cataratas, las lesiones del sistema nervioso central y la incapacidad de la lente para enfocar correctamente. Otras causas comunes incluyen:

 

Trastornos de la retina:
Síndrome de degeneración retiniana adquirida repentinamente (SARDS)
Encogimiento de la retina (atrofia progresiva de la retina).
Separación del revestimiento interno del ojo (desprendimiento de retina)
Toxicidad por ivermectina
Deficiencia de taurina
Toxicidad por enrofloxacina (un antibiótico)
 

Problemas con el nervio óptico debido a:
Inflamación
Cáncer
Trauma
En desarrollo
Toxicidad del plomo


 
Diagnóstico
 

Deberá proporcionar un historial completo de la salud de su gato y el inicio y la naturaleza de los síntomas al veterinario. Luego realizará un examen físico completo (incluido un examen oftalmoscópico), así como un perfil bioquímico, análisis de orina, hemograma completo (CBC, por sus siglas en inglés) para descartar posibles causas sistémicas de la enfermedad.

 

Durante el examen oftalmológico, se utilizará una linterna para descartar posibles causas sistémicas de la enfermedad, como cataratas o desprendimiento de retina. (En los casos de desprendimiento de retina, la presión arterial sistémica suele estar elevada). La oftalmoscopia, mientras tanto, puede revelar atrofia retiniana progresiva o enfermedad del nervio óptico.

 

Si el examen oftalmológico no revela nada irregular, puede sugerir un síndrome de degeneración retiniana adquirida repentina (SARDS), neuritis óptica retrobulbar (inflamación del nervio óptico después de que sale del ojo hacia el cerebro) o una lesión del sistema nervioso central (SNC). Si el diagnóstico aún está en duda, la electrorretinografía, que mide las respuestas eléctricas de las células fotorreceptoras en la retina, permite diferenciar la retina del nervio óptico o la enfermedad del SNC. Las ecografías oculares y las tomografías computarizadas (tomografía computarizada) y la resonancia magnética (resonancia magnética) también son muy útiles para visualizar y diagnosticar lesiones orbitales o del SNC.