Diabetes en Gatos

Diabetes en Gatos

La diabetes es un trastorno endocrino causado por una deficiencia de la insulina absoluta o relativa. El metabolismo se refiere a cómo el cuerpo digiere y usa los alimentos para el crecimiento y la energía; este proceso depende en gran medida de una cantidad suficiente de insulina en el cuerpo.

 

La insulina es una hormona que se produce en el cáncer y se libera en las células en respuesta a la conversión digestiva de carbohidratos en glucosa en el torrente sanguíneo. Gran parte de la comida que se ingiere se descompone en glucosa, un tipo de azúcar en la sangre y una fuente de energía del cuerpo. La función adecuada de la insulina activa la fuente y el vehículo para la absorción de la glucosa.

 

En la diabetes, puede tener una falta absoluta de insulina (Tipo I), o las células pueden no estar respondiendo adecuadamente a la insulina, una condición llamada resistencia a la insulina (Tipo II). Ambas condiciones evitan que los resultados de este enfoque sean excesivos de glucosa en la sangre. El exceso de azúcar en la sangre también se conoce como hiperglucemia.

 

La diabetes, una condición común para los humanos, también es común en animales domésticos como los gatos. La diabetes tipo I (diabetes mellitus insulinodependiente - IDDM) ocurre cuando el cuerpo no puede fabricar insulina por completo. Si bien, sí, sí, diagnóstico, con, frecuencia, que la diabetes tipo II en el gato, un diabético mal controlado puede progresar de diabetes tipo II, una diabetes tipo I.

 

La diabetes tipo II, también conocida como diabetes mellitus no dependiente de la insulina (NIDDM), ocurre cuando el cuerpo puede producir insulina pero el cuerpo no responde a ella normalmente. Si bien es la forma más común en el gato, muchas diabetes Tipo II aún requieren insulina para mantener los niveles normales de glucosa en sangre. Se estima que uno de cada 1.200 gatos desarrollará diabetes durante su vida.

 

En mayor riesgo están los gatos obesos y los gatos machos. La mayoría de los casos se observan en gatos de mediana edad y mayores, pero puede ocurrir y más edad.

 

Síntomas y tipos:
 

. Obesidad
. Sedoso
. Orinación excesiva (aumento en la frecuencia y cantidad de orina)
. Poco apetito
. Pérdida de peso
. Desperdicio de la Vuelta de la espalda
. Debilidad en las piernas traseras
. Abrigo graso con caspa
. Hígado agrandado
. Ictericia
. Letargo
. Cetoacidosis: acidosis metabólica causada por la descomposición de grasas y proteínas en el hígado en respuesta a la deficiencia de insulina
. Depresión
. Vomitando
. Coma
. Muerte
 

Causas:
 

. Genética
. Obesidad
. Inflamación del páncreas (pancreatitis)
. Ocurre concurrentemente con ciertas enfermedades:
. Hipertiroidismo
. Enfermedad de Cushing
. Uso de ciertas drogas
 

Diagnóstico:
 

Su veterinario tomará un historial médico detallado de usted sobre la salud de su gato hasta el inicio de los síntomas exactos. Las pruebas estándar incluyen un contenido sanguíneo completo, perfil químico y análisis de orina. Estas pruebas pueden ser suficientes para el diagnóstico y el tratamiento inicial.

 

Por lo general, con la diabetes, se encuentra una concentración inusualmente alta de glucosa en la sangre y la orina. Los niveles anormalmente altos de enzimas hepáticas y desequilibrios electrolíticos también son comunes. Los resultados de las pruebas también pueden mostrar niveles anormales altos de cuerpos cetónicos, compuestos solubles en agua como subproducto del metabolismo de los ácidos grasos en el hígado y los riñones. La cetoacidosis diabética es una emergencia médica y las mascotas son extremadamente graves cuando llegan al hospital. Un número de otras anormalidades también se puede encontrar.

 

Los estudios radiográficos, incluidos los rayos X y la ecografía, pueden ser útiles para el diagnóstico de enfermedades concurrentes y complicaciones debidas a la diabetes. Las radiografías y los ultrasonidos abdominales son un indicador de la presencia de una infección por el virus y otras anomalías asociadas. En caso de enfermedad hepática, si parece sospechoso, su veterinario puede decidir tomar una muestra de tejido hepático para una evaluación posterior diagnóstica.

Tratamiento:
 

Controlar la diabetes requiere vigilancia y buena comunicación entre usted y su veterinario. Su veterinario hará un tratamiento individual y plan de manejo para su gato basado en el estado actual de la enfermedad del gato. Hay varios tipos de insulina disponibles y su veterinario tiene una selección del tipo que sea apropiado para su gato. Las dosis de insulina son extremadamente específicas y deben administrarse a la misma hora todos los días; la variación en esto puede resultar en un control total de la glucosa en la sangre o complicaciones potencialmente mortales como la cetoacidosis.

 

Después de que el tratamiento inicial haya estabilizado a su gato, su veterinario puede recomendar ovariohisterectomía si tiene una gata, que las hormonas durante el celo dificultan el control de la diabetes.

 

Vivir y administrar:
 

El manejo de su gato en casa es más importante en los esfuerzos generales de tratamiento. Su gato requiere actividad diaria, pero el ejercicio es más abundante que nunca. La obesidad es uno de los principales factores de riesgo para la diabetes, y puede ser que el manejo de la diabetes, pero que los gatos diabéticos tengan un peso saludable pueden reducirlo en gran medida.

 

No cambie la comida de su gato repentinamente y sin antes consultelo con su veterinario. Su gatojó un plan de dieta bien pensado y estrictamente impuesto. Su veterinario puede ayudarlo a diseñar un plan que se adapte bien a las necesidades de su gato, con cambios en el estilo de vida para facilitar el manejo adecuado de la diabetes.

 

El control regular de los niveles de glucosa en gatos diabéticos es importante para evaluar el estado general de la enfermedad. Su veterinario le informará sobre qué buscar en caso de hipoglucemia (niveles bajos de glucosa) o hiperglucemia (alto nivel de glucosa), los cuales se pueden ver en gatos diabéticos. Mantener un cuadro diario y semanal de la dieta de su gato, los resultados de las pruebas de glucosa, la dosis diaria de insulina y el peso corporal semanal es muy recomendable para seguir los patrones y reconocer cuando su gato se desvía de su patrón habitual.

 

No le deje ningún medicamento a su gato sin consultarlo primero con su veterinario, ya que muchos medicamentos afectarán adversamente a los pacientes diabéticos.

 

El éxito de la salud de su gato depende de su disposición a cumplir con estas recomendaciones médicas. Si se maneja adecuadamente, los pacientes diabéticos pueden tener vidas largas y saludables.