Defecto del tabique ventricular en los gatos

Defecto del tabique ventricular en los gatos

Defecto del septo ventricular en los gatos
 

Una comunicación interventricular (CIV) es una comunicación irregular en el tabique ventricular, la pared que separa los ventrículos (las dos cámaras inferiores del corazón) entre sí. Por lo general, una VSD provoca que la sangre se desvíe, o se desvíe, de un lado del corazón al otro. La dirección y el volumen de la derivación están determinados por el tamaño del defecto, la relación de las resistencias pulmonar y sistémica de los vasos sanguíneos y la presencia de otras anomalías.

 

La mayoría de los VSD en animales pequeños son subaórticos (debajo de la válvula aórtica) y tienen un orificio ventricular derecho que se encuentra debajo de la valva septal de la válvula tricúspide. Además, la mayoría de las VSD en gatos son pequeñas y, por lo tanto, restrictivas (es decir, se mantiene la diferencia entre las presiones ventriculares izquierda y derecha). Las VSD de tamaño moderado son solo parcialmente restrictivas y producen varios grados de presión arterial alta en el ventrículo derecho. Mientras tanto, los VSD grandes tienen un área que es tan grande o más grande que la válvula aórtica abierta en el ventrículo izquierdo. No son restrictivos, y la presión del ventrículo derecho es igual a la presión arterial del cuerpo. Solo los defectos moderados y grandes imponen una carga de presión sobre el ventrículo derecho.

 

Esta es la malformación cardíaca congénita más común en los gatos.

 

Síntomas y tipos:
 

Los gatos generalmente no presentan síntomas del defecto (asintomáticos); sin embargo, los síntomas comúnmente asociados con defectos del tabique ventricular incluyen:

 

. Respiración dificultosa
. Intolerancia al ejercicio
. Desmayo
. Tos
. Encías pálidas (solo si la hipertensión pulmonar causa un cortocircuito de derecha a izquierda)
. Aumento de la frecuencia cardíaca


Causas:
 

La causa subyacente de los defectos sépticos ventriculares es desconocida, aunque se sospecha una base genética.

 

Diagnóstico:
 

Tendrá que darle a su veterinario un historial completo de la salud de su gato y el inicio de los síntomas. Su veterinario realizará un examen físico minucioso en su gato, con un perfil sanguíneo completo, perfil sanguíneo químico, hemograma completo, análisis de orina y un panel de electrolitos para descartar otras enfermedades concurrentes.

 

Las técnicas de imagen como las radiografías torácicas pueden ayudar a detectar VSD más grandes, lo que causaría un corazón agrandado izquierdo (o incluso generalizado) por el aumento del flujo de sangre a través del corazón. También se puede visualizar la presión arterial alta en los pulmones, la insuficiencia cardíaca crónica y los cortocircuitos de derecha a izquierda.

 

Un estudio ecocardiográfico bidimensional, que utiliza imágenes ecográficas para visualizar la actividad del corazón, puede mostrar una ampliación del corazón. El corazón derecho también se agrandará si el defecto es de tamaño moderado o grande, o si hay otras anomalías cardíacas además de VSD.

 

Tratamiento:
 

La mayoría de los pacientes pueden ser tratados de forma ambulatoria. Los grandes cortocircuitos pueden repararse quirúrgicamente durante un bypass cardiopulmonar. Los pacientes con cortocircuitos moderados o grandes también pueden someterse a bandas arteriales pulmonares como un procedimiento paliativo (alivia algunas molestias pero no cura la enfermedad).

 

Vivir y administrar:
 

Si su gato muestra signos de insuficiencia cardíaca congestiva (CHF), su actividad debe restringirse. Su médico también puede aconsejarle que imponga una dieta estricta baja en sodio si su gato es diagnosticado con CHF, para minimizar la presión sobre el corazón. Los gatos que son diagnosticados con CHF manifiesta generalmente reciben entre 6 y 18 meses para vivir con tratamiento médico. Si su gato solo tiene un pequeño cortocircuito, puede continuar teniendo una vida útil normal si no hay una enfermedad concurrente que represente una amenaza directa para su salud.

 

No críe a su gato si ha sido diagnosticado con un defecto del tabique ventricular, ya que se cree que este defecto se transmite genéticamente. Su veterinario programará citas regulares de seguimiento para que su gato siga su progreso, vuelva a tomar radiografías y imágenes de ultrasonido, y ajuste los medicamentos o terapias según sea necesario.