Cardiomiopatía en perros y gatos

La miocardiopatía, que literalmente significa enfermedad del músculo cardíaco, puede afectar a perros y gatos de diferentes maneras. Los síntomas son variados, desde el colapso y la debilidad hasta la dificultad para respirar y la muerte súbita. Afortunadamente, los veterinarios a menudo pueden diagnosticar la enfermedad antes de que aparezcan los síntomas y pueden recetar medicamentos para mantener los síntomas bajo control.

Visión de conjunto
La miocardiopatía se refiere a cualquier enfermedad que afecte al músculo cardíaco. Las enfermedades de este tipo se clasifican en una de tres categorías principales: miocardiopatía dilatada, miocardiopatía hipertrófica y miocardiopatía restrictiva. Todos ellos se consideran idiopáticos, lo que significa que la causa exacta no se comprende completamente.

La miocardiopatía dilatada se caracteriza por la incapacidad del músculo cardíaco para contraerse adecuadamente. La disminución de la contractilidad significa que el corazón no puede bombear la sangre adecuadamente, lo que conduce a una mala circulación y otras complicaciones, como la frecuencia cardíaca irregular y la insuficiencia cardíaca.


La miocardiopatía dilatada es el tipo más común de cardiomiopatía que se observa en perros. Está bastante extendido entre ciertas razas y se presume hereditario. Los perros de raza grande son más propensos a adquirir la enfermedad y generalmente lo hacen durante o después de la mediana edad.

Los gatos también pueden desarrollar miocardiopatía dilatada, generalmente causada por una deficiencia nutricional en el aminoácido taurina, que conduce a una incapacidad para apoyar la función normal del músculo cardíaco. Sin embargo, el tipo más común de miocardiopatía en gatos es una enfermedad hereditaria llamada miocardiopatía hipertrófica. La forma exacta en que ocurre la enfermedad en los gatos es desconocida, pero el resultado es que el músculo cardíaco se vuelve extremadamente engrosado con células normales y anormales. El músculo engrosado no se puede relajar y contraer normalmente, lo que disminuye la cantidad de sangre que puede manejar el corazón. La insuficiencia cardíaca se produce porque hay muy poco espacio para que la sangre se acumule y se bombea al resto del cuerpo. Debido a que ciertas razas de gatos se ven afectadas con mayor frecuencia (algunas tan jóvenes como 3 meses y otras tan antiguas como 17 años, pero generalmente alrededor de la edad madura), se supone que son hereditarias.


La miocardiopatía restrictiva es relativamente rara y poco conocida. Con esta condición, el músculo cardíaco del gato comienza a "llenarse", invadiendo las cuatro cámaras del corazón y limitando la producción de sangre, por lo general severamente.

Síntomas e identificación
Los síntomas de la miocardiopatía pueden variar. En algunos casos de miocardiopatía dilatada, la enfermedad se caracteriza por colapso, debilidad y, ocasionalmente, por muerte súbita. Estos eventos generalmente son el resultado de cambios en la conducción eléctrica en el músculo cardíaco. Algunos perros afectados pueden vivir lo suficiente como para padecer insuficiencia cardíaca congestiva, para los cuales la tos y la dificultad para respirar son los signos más comunes.

En otros casos, la muerte súbita y el colapso pueden no ocurrir. En cambio, la insuficiencia cardíaca con acumulación de líquido en el abdomen (ascitis), debilidad, intolerancia al ejercicio y líquido en la cavidad torácica o los pulmones son los signos más comunes.


En los gatos, la miocardiopatía hipertrófica puede ser completamente asintomática (es decir, no se observan signos externos de enfermedad). Alternativamente, puede causar colapso o dificultad para respirar, coágulos de sangre que ponen en riesgo la vida o muerte súbita (para animales que sufren perturbaciones eléctricas inesperadas y devastadoras en sus ritmos cardíacos).

Los veterinarios a menudo pueden identificar una cardiomiopía antes de que aparezcan los signos. Puede detectarse un soplo cardíaco (sonidos anormales entre latidos cardíacos), aunque en muchos casos, los animales no desarrollarán uno antes de sucumbir a la enfermedad.


El diagnóstico generalmente se logra con rayos X (lo que demuestra una notable ampliación del corazón); EKG (electrocardiogramas, que pueden mostrar o no alteraciones eléctricas en el corazón); y, más efectivamente, a través de la ecografía cardíaca (ecocardiogramas), para caracterizar los cambios físicos en el músculo cardíaco.

Razas Afectadas
Entre los gatos, Maine Coons, Persians y American Shorthairs están predispuestos a la miocardiopatía hipertrófica, aunque todos los gatos están potencialmente en riesgo.

En perros, los boxeadores, Dobermans, Newfoundlands, Gran Danes, Pastor Alemán, Perro irlandés, Cazavenados Escocés, San Bernardo, Labrador Retrievers, American Cocker Spaniel, Springer Spaniel, Cavalier King Charles Spaniel y English Cocker Spaniel son los más comúnmente afectados.

Tratamiento
Por lo general, el tratamiento implica la administración de medicamentos para controlar los signos clínicos de insuficiencia cardíaca congestiva y agrandamiento cardíaco, al tiempo que aumenta la capacidad del músculo cardíaco para contraerse. Para los gatos, un objetivo adicional es reducir la posibilidad de formación de coágulos de sangre.

Prevención
Alimentar a los gatos con una dieta nutricionalmente completa puede reducir el riesgo de desarrollar una miocardiopatía dilatada asociada con la deficiencia de taurina. Sin embargo, la mayoría de los tipos de cardiomiopatía en perros y gatos son probablemente hereditarios, por lo que se recomienda retirar a las mascotas afectadas del grupo de reproducción.