Toxicidad de los fármacos antiinflamatorios no esteroides en gatos

Toxicidad de los fármacos antiinflamatorios no esteroides en gatos

Esta es una de las formas más comunes de toxicidad, y se encuentra entre los diez casos de intoxicación más comunes reportados al Centro Nacional de Control de Envenenamientos de Animales. Clasificados como ácidos carboxílicos (p. Ej., Aspirina, ibuprofeno) o ácidos enólicos (p. Ej., Fenilbutazona, dipirona), la toxicidad de los fármacos antiinflamatorios no esteroides (o AINE) pueden ser extremadamente tóxicos cuando se ingieren a largo plazo (crónicos) o cuando se ingieren de forma aguda .

 

Las especies difieren enormemente en la forma en que sus cuerpos absorben, excretan y metabolizan los agentes AINE, pero tanto los perros como los gatos son susceptibles a la toxicidad de los AINE. De hecho, si no se trata, puede dañar el sistema gastrointestinal y los riñones.

 

Síntomas y tipos
 

Los síntomas de la toxicidad por AINE incluyen:

 

Fiebre
Diarrea
Deshidración
Dolor abdominal
Comportamiento lento
Pérdida del apetito (anorexia)
Vómitos (a veces con sangre)
Pérdida del control de la vejiga (poliuria y polidipsia).
Membranas mucosas pálidas
Latido anormalmente rápido
 

Las convulsiones y el coma también pueden ocurrir si se ingieren cantidades mayores; La toxicidad por AINE puede incluso ocasionar colapso y muerte súbita debido a una úlcera de estómago perforada.

 

Causas
 

Esta forma de toxicidad generalmente se debe a la exposición accidental o la administración inadecuada de AINE. Sin embargo, los gatos predispuestos a la enfermedad renal (como los afectados por la vejez o con antecedentes de úlceras en el sistema gastrointestinal) tienen un mayor riesgo de desarrollar toxicidad por NSAID.

 

Diagnóstico
 

Uno de los procedimientos de diagnóstico más comunes utilizados para confirmar la toxicidad por NSAID es una endoscopia, en la cual se inserta un pequeño tubo en la boca y hacia abajo en el estómago para una inspección visual, en este caso para verificar si hay úlceras gastrointestinales. Un análisis de orina también es útil para eliminar otras posibles causas de los síntomas de su gato.