Quistes Iridociliares En Gatos

Quistes Iridociliares En Gatos

Quistes Iridociliares En Gatos
 

Los quistes iridociliares también se conocen a veces como quistes del iris, quistes del cuerpo ciliar o quistes uveales. En la mayoría de los casos, son benignos y no se necesita tratamiento. Sin embargo, en ocasiones pueden ser lo suficientemente grandes como para interferir con la visión o con la función del ojo.

 
Síntomas y tipos
 

Los quistes iridiociliares pueden estar unidos a varias partes del interior del ojo. Pueden tener una pigmentación ligera u oscura y son semitransparentes. Pueden ser de forma esférica o ovoide. Pueden variar considerablemente de tamaño y puede haber más de uno. Pueden verse en uno o ambos ojos.

En la mayoría de los casos, estos quistes son un hallazgo incidental. Solo cuando son lo suficientemente grandes como para impedir la visión o interferir con el funcionamiento normal del ojo son problemáticos. El glaucoma puede ser una complicación asociada con los quistes iridociliares.

 

Causas
 

Los quistes pueden ser congénitos o adquiridos.

Los quistes congénitos son causados ​​por una anomalía en el desarrollo del ojo y los gatos afectados nacen con los quistes.
Los quistes adquiridos pueden ser el resultado de un traumatismo en el ojo o de una uveítis (inflamación de las capas oscuras del ojo). En muchos casos, la causa nunca se conoce.
 

Hay una predilección de raza en los gatos siameses para los quistes iridociliares.

 

Diagnóstico
 

Los quistes iridociliares se diagnostican con un examen ocular.