Otitis Externa y Otitis Media en Gatos

Otitis Externa y Otitis Media en Gatos

Otitis Externa y Otitis Media en Gatos
 

La otitis externa es una inflamación crónica del conducto auditivo externo de un gato. La otitis media, por su parte, es una inflamación del oído medio del gato. Ambos términos se usan para describir los síntomas clínicos y no son enfermedades en sí mismos.

 

La otitis externa a menudo se produce cuando un cambio en el entorno normal del canal auditivo hace que las glándulas que recubren el canal se agranden y produzcan un exceso de cera. Gradualmente, la piel externa (epidermis) y la piel interna (dermis) producen tejido fibroso excesivo (fibrosis) y el canal se estrecha. Normalmente es un síntoma secundario de otra enfermedad subyacente, como una infección. La otitis externa causa dolor, picazón y enrojecimiento, y cuando la afección es crónica, a menudo provoca la rotura del tímpano (tímpano) y la otitis media.

 

La otitis media suele producirse como una extensión de la otitis externa, causando una ruptura de la membrana (tímpano) que separa el oído externo y el oído medio.

 

Las dos condiciones descritas en este artículo médico afectan tanto a los perros como a los gatos. Si desea obtener más información sobre cómo afectan a los perros, visite esta página en la biblioteca de salud de PetMD.

 

Síntomas y tipos
 

Los síntomas más comunes de la otitis externa y la otitis media son dolor, sacudir la cabeza, rascarse las orejeras externas y mal olor. En un examen físico realizado por un veterinario, un gato con esta afección puede presentar enrojecimiento e hinchazón del conducto auditivo externo, descamación de la piel u obstrucción del conducto auditivo. Signos como inclinación de la cabeza, anorexia, falta de coordinación y vómitos ocasionales pueden indicar el desarrollo de otitis media u otitis interna, si la infección y la inflamación se extienden al oído interno.

 

Causas
 

La otitis externa y la otitis media pueden ser causadas por una variedad de cosas. Las causas principales son parásitos, alergias a los alimentos, reacciones a los medicamentos, cuerpos extraños (por ejemplo, aristas de plantas), acumulación de cabello, acumulación de piel muerta (queratinización) y enfermedades autoinmunes.

 

Otros factores que pueden contribuir a la aparición de las afecciones inflamatorias incluyen infecciones bacterianas, infecciones mixtas causadas por bacterias y especies de hongos, y cambios progresivos en el medio ambiente del conducto auditivo externo. La humedad excesiva causada por la natación o el exceso de celo, la abrasión y la limpieza inadecuada de los oídos también pueden causar otitis externa y otitis media.

 

Diagnóstico
 

Estas dos condiciones pueden ser diagnosticadas de varias maneras. Por ejemplo, se pueden usar rayos X para diagnosticar la otitis media; También se puede usar una imagen de resonancia magnética (MRI) para identificar una acumulación de líquido o crecimiento de tejidos blandos en el oído medio.

 

 

Otras formas de diagnosticar estas afecciones incluyen raspados en la piel de las orejeras del gato para detectar parásitos y biopsias de la piel para detectar enfermedades autoinmunes. Sin embargo, la herramienta más importante para diagnosticar la otitis externa y la otitis media es un examen microscópico de la secreción del oído (exudado auditivo).